Recordarán este martes a Martín «Oso» Cisneros a 15 años de su asesinato

25.6.2019

A 15 AÑOS DEL ASESINATO DEL COMPAÑERO MARTIN OSO CISNEROS ¡BASTA DE CRIMINALIZAR LA PROTESTA SOCIAL!

Martes 25/6 a las 15 horas en Avenida Alte. Brown y Brandsen (La Boca)

Salimos nuevamente a la calle, en Unidad, a exigir una vez más Justicia.

Por la memoria del militante popular Martín Oso Cisneros…

Por la libertad del compañero Luis D’Elía, preso por ponerse al frente de la bronca de nuestro pueblo, aquella noche del 25 de junio de 2004…

El pueblo argentino no está más dispuesto a ser espectador de su destino, y enfrenta todos los días las injusticias del Poder, donde sea que esté quiera mancillar nuestros derechos.

A 15 años del asesinato del Oso, exigimos:

-Libertad a Luis D’Elía y todxs lxs presxs por luchar.

-Basta de criminalizar la protesta social y la organización popular.

¡EL OSO VIVE EN LA LUCHA POPULAR!

Organización Social y Política Los Pibes

Marcha de mujeres por trabajo digno

24.6.2019

Bajo la consigna “No hay urbanización sin el protagonismo de las mujeres”, el martes 25 de junio, a las 11, las integrantes del Frente Salvador Herrera se movilizarán hasta el Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires (IVC), ubicado en Doctor Enrique Finochietto 435, para reclamar el reconocimiento integral y salarial del trabajo de las mujeres que se organizan en los barrios populares como veedoras y promotoras, para la construcción de un hábitat digno.

 

Reproducimos a continuación la convocatoria:
 

El próximo martes 25 de junio, las compañeras del Frente Salvador Herrera CTA-A, estaremos realizando la #MarchaDeMujeresPorTrabajoDigno. Esta marcha se pone de pie para hablar de nosotras, de la forma en que vivimos, y la que queremos vivir, en los barrios populares de la Ciudad más rica del país.

Desde hace ya algún tiempo, la Ciudad de Buenos Aires pregona estar en un proceso de Integración Social y Urbana de las villas que se encuentran en la Capital del país. Esa Integración, suponía, o supone, espacios participativos que incluyan a quienes vivimos en los barrios históricamente marginados de la Ciudad. Lo cierto es que esto ha sucedido de manera parcial y a voluntad del detentador del poder de turno.

Entendemos que un proceso de inclusión real admite que nuestras voces sean oídas tanto en el relevamiento, planeamiento, ejecución y evaluación de las obras que se están llevando a cabo en nuestros pasillos, hogares, espacios públicos, y en todo aquello que implica y afecta nuestro buen vivir. Un proceso de inclusión real democratiza, no solo el proceso de toma de decisión, sino que también reconoce el trabajo que implican estas tareas.

Planteamos una postura crítica ante este proceso, que al día de hoy, sólo se materializa en la contratación de nuestros pibes a los efectos de seguridad y zanjeo de las obras. Sin desmerecer la tarea, decimos que eso pretende desmerecer la inteligencia de los sectores populares para ser partícipes plenos de algo que hacemos diariamente: construir, producir, trabajar, pero también pensar y soñar el presente y el futuro que queremos vivir.

Demandamos una inclusión real, porque como hemos aprendido, en este caso también, eso que llaman amor, es trabajo no pago.

Exigimos el reconocimiento efectivo de nuestras tareas cotidianas, porque es cotidiano el hacer; y porque hemos aprendido a diferenciar el amor de las tareas que realizamos para reparar las brechas sociales que deja la ausencia del Estado en el barrio.

Nosotras, las mujeres que marchamos el 25J, exigimos ser parte real del proceso de urbanización que se lleva a cabo en nuestros barrios. Porque nos hemos capacitado como veedoras de obra. Porque hemos relevado las necesidades de los espacios públicos y hemos realizado propuestas en reiteradas ocasiones a fin de mejorar la vida en nuestros barrios.

Exigimos que esa tarea, sea también reconocida como trabajo, y que ese sea, trabajo digno. Porque entendemos que no es solamente una cuestión de paridad a cumplir con la normativa, es el reconocimiento de un derecho históricamente negado bajo el velo del desconocimiento machista y patriarcal a las tareas de las mujeres. En un contexto marcado por la precarización, donde según el INDEC la desocupación ya alcanza un 10.01%, exigimos que se reconozca la tarea en que ponemos tiempo de vida, porque de otra forma, se sigue profundizando la brecha de desigualdad y la feminización de la pobreza.

Nosotras, las mujeres, hemos aprendido a cambiar la historia a fuerza de empuje colectivo. Y aunque no quieran nombrarnos, ni reconocer/nos, acá estamos, para que nos vean. Y ahora que estamos juntas y que sí nos ven, deberán dar respuesta. Aprendimos a no claudicar en este proceso que aunque es largo, más temprano que tarde, nos visibiliza y nos permite dar vuelta nuestras condiciones de vida.

Nosotras, no nos vamos. No nos vamos hasta que nos vean. Hasta que reconozcan lo que nos corresponde. Hasta que todo sea como soñamos.

Compañeras del FrenteSalvadorHerrera

Subte en baja: en 2019 registra 3,7 millones de pasajeros menos

23.6.2019

Es por el aumento de tarifas. Tras la inauguración de las tres estaciones de la línea E, que estaban listas desde 2015, por primera vez en 45 años no hay obras de extensión de la red.

La recesión económica llegó al subte. Luego de haber registrado el año pasado un récord de pasajeros, impulsado por la extensión hacia el norte de la línea H, el transporte por excelencia de los porteños registró en los primeros cinco meses de 2019 una pérdida de 3,7 millones de viajes respecto del mismo período de 2018. Si bien el uso del servicio crecía de manera sostenida desde 2014, los incrementos del costo del pasaje revirtieron la tendencia alcista.

La caída en la venta de pasajes entre enero y mayo de 2019, respecto del mismo lapso del año pasado, fue del 2,8 por ciento En números precisos, la red movilizó 128.576.633 pasajeros contra los 132.319.719 de 2018. De las siete líneas del subterráneo –incluido el Premetro–, sólo una tuvo saldo positivo, que evitó que el desplome fuera mucho mayor.

La línea más afectada por la pérdida de viajes fue la E, que de 8.450.110 pasajeros en 2018 bajó a 7.576.257. Es decir, un 10,3% menos de un año a otro. La pronunciada merma se entiende por el pésimo servicio, la inestable frecuencia y los coches vetustos. A principios de mes se inauguraron tres estaciones, que tenderán a equilibrar esos números, pero los problemas de funcionamiento persisten (ver aparte).

Tras esos cortes de cintas ya no quedan más obras de extensión de la red en curso. Esto no ocurría desde hacía unos 45 años, cuando en 1973 se inauguró la estación José María Moreno de la línea E y los trabajos en la red se reanudaron recién en 1978. Por el momento, no se prevé poner en marcha ningún proyecto de transporte subterráneo.

Muy lejos quedaron los dichos de Mauricio Macri, quien hace exactamente 12 años aseguraba que construiría diez kilómetros de subte por año y hasta se animaba a dar algunos detalles: «Eso incluye la finalización de la línea H, que debe llegar hasta Retiro; la extensión de la B, y la iniciación de las F, G e I, que fueron aprobadas por la Legislatura».

Con respecto a la merma de pasajeros, la línea C se ubica debajo de la E con una pérdida del 7,2%: de 21.410.009 en los primeros cinco meses de 2018 pasó a 19.873.851 en 2019; le sigue el Premetro con una baja del 7,1%: de 497.040 pasó a 461.764 pasajeros; la línea A, con un 3,6% menos, bajó de 24.478.512 a 23.598.698; y la B registró una caída del 2,8%, ya que de 34.562.067 viajes descendió a 33.611.513. La línea que mejor resistió la merma fue la D: de 31.046.456 pasó a 30.755.852, representado una reducción de apenas un 0,9 por ciento.

El aumento sostenido de usuarios de la línea H logró que el promedio de la baja general no se derrumbara. En los primeros cinco meses de este año, la venta de pasajes registró un incremento de un 6,9%. De 11.874.985 pasajeros en 2018, se pasó a 12.968.698 en 2019. Si bien hasta 2016 la línea H era la menos utilizada, la inauguración de las estaciones Córdoba, Santa Fe y Las Heras cambió la tendencia y desde ese momento sobrepasó a la línea E y hoy casi la duplica en pasajeros. En todo 2018 ya había crecido un 24% en cantidad de viajes.

Los 3,7 millones de pasajeros menos registrados este año representan el techo de una curva que venía en ascenso desde 2014, cuando los pasajes vendidos rozaban los 250 millones. En 2017, la cifra trepaba a poco más de 319 millones (superando apenas el récord alcanzado en 2011), mientras que en 2018 fue de 338.903.268, el pico histórico.

Está claro que el constante aumento de las tarifas del subte terminó por quebrar este año la tolerancia de los usuarios: en 2012, el pasaje costaba $ 2,50; a fines de 2014, $ 7,50; en mayo de 2018 ya había llegado a $ 11; y en abril de este año alcanzó los 19 pesos actuales. De acuerdo al cronograma establecido previamente por el oficialismo, este mes el valor del viaje debía ascender a $ 21, pero el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta suspendió el aumento en el marco de una serie de medidas adoptadas por el gobierno nacional de cara a las elecciones presidenciales.

El secretario general de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro, Roberto Pianelli, sostiene que la baja se debe al costo del pasaje: «Si alguien tiene que trasladarse unas tres estaciones, ya no toma el subte. Se va caminando. Lo mismo un pibe que cadetea o alguien que camina constantemente la calle», explica a Tiempo el metrodelegado, y resume: «No hay mucho misterio. Cuando el transporte pasa a ser una mercancía en vez de un derecho, uno va cercenando esa posibilidad de viajar, en desmedro del acceso a otros derechos como la salud o la educación, íntimamente relacionados con este». El dirigente gremial destaca que «mientras que las grandes ciudades europeas debaten hacer el transporte gratuito, acá buscan incrementar el valor».

 

Más de 15.000 reclamos, con eje en las escaleras mecánicas

 

Los usuarios del subte realizaron durante 2018 15.244 reclamos, un 41,35% más que en 2017. La principal queja estuvo centrada en los problemas con las escaleras mecánicas, que junto con el mal funcionamiento de los ascensores representaron uno de cada tres reclamos. El dato no es menor si se tiene en cuenta que hace dos meses la Justicia porteña falló a favor de que las personas viajen gratis si las escaleras mecánicas y ascensores no funcionan, medida que la Ciudad apeló.

Estas estadísticas se desprenden de un informe elaborado por el Laboratorio de Políticas Públicas tras analizar la información del Sistema Único de Atención Ciudadana (SUACI) del gobierno porteño. Entre otros datos, se destaca que la mitad (49%) de los reclamos corresponde a problemas de infraestructura. La atención al público suma otro 14,8% de los reclamos. En la línea H, el incremento de quejas fue del 103%, posicionándose como la segunda con más quejas. En el primer lugar sigue la B.

Una obra que ya estaba lista hace cuatro años

Las estaciones Correo Central, Catalinas y Retiro de la Línea E fueron inauguradas el 3 de junio pasado. El protocolar corte de cintas podría haber ocurrido mucho antes, pero el efecto mediático no iba a ser el mismo, ya que se habría superpuesto con otras obras de envergadura en suelo porteño, como el Paseo del Bajo o el Viaducto Mitre. Más allá de este dato anecdótico, en realidad los usuarios podrían haber utilizado el servicio hace años, ya que en 2015 el gobierno saliente de Cristina Fernández de Kirchner había dejado el 95% de los trabajos terminados.

De hecho, la obra civil estaba finalizada: dos kilómetros de túnel entre Bolívar y Retiro, las estaciones, las bocas de acceso, boleterías, andenes y escaleras. Sólo restaba la colocación de vías, catenarias, obras de potencia y otras instalaciones accesorias.

Se creía que las nuevas estaciones darían un nuevo impulso a la línea E, cuyo servicio viene siendo el peor de toda la red, debido a la mala frecuencia, el deterioro de los coches (viejos trenes CAF-GEE) y las constantes interrupciones por problemas técnicos. A estos inconvenientes se suma que las formaciones son de apenas cuatro coches, que no logran absorber el incremento de la demanda tras la extensión.

El sitio especializado enelsubte.com precisó que los coches CAF-GEE tienen 55 años de antigüedad y «se encuentran al final de su vida útil», por lo que están seriamente afectados por la presencia de componentes con asbesto, que pueden producir cáncer entre los usuarios y los trabajadores. Por esta razón ya fueron retirados de otras líneas

Callejerazo y homenaje a Alejandro Cabrera Britos: «El homenaje es al arte, a la artesanía y a la lucha»

23.6.2019

Artistas callejeros, trabajadores y trabajadoras de la cultura, organismos de DD.HH. y organizaciones sociales participaron de un festival artístico que se realizó ayer por la tarde en la Ciudad de Buenos Aires, denominado «Callejerazo», en el que homenajearon al fallecido músico militante por la cultura popular y referente de derechos humanos, Alejandro Cabrera Britos. Con la consigna «El arte callejero no es delito», además, repudiaron el código contravencional del jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, que lo prohíbe, persigue y penaliza. Con gran presencia de público, hubo espectáculos a la gorra y música en vivo. Una de las bandas en las que tocaba Cabrera Britos, «Jamaicaderos», cerró la jornada de lucha y memoria.

 

El festival, que se realizó en el cruce de Diagonal Norte y Florida, comenzó luego del mediodía, cuando de a poco artistas callejeros y personas se fueron acercando hacia el lugar. El lugar de la convocatoria fue un escenario encabezado por dos banderas del Frente de Artistas Ambulantes Organizados (FAAO): una que sostenía que «El arte ambulante es cultura», mientras que otra, con la silueta de Alejandro Cabrera Britos y la frase «Nos verán luchando en las calles y de pie. Hasta la victoria siempre». El frente, uno de cuyos fundadores fue Cabrera Britos, era el principal convocante de la jornada.

La intención de la jornada de lucha y memoria fue homenajear a Alejandro Cabrera Britos por «toda su fuerza, compromiso, solidaridad. Por ser inmenso», según sostenía la convocatoria. El reconocido referente de los derechos humanos y músico callejero, de 53 años, falleció el jueves 23 de mayo por la tarde en un accidente automovilístico en la Ruta Nacional 8, cerca de la localidad de Arrecifes, cuando su auto se estrelló contra un camión. La amarga noticia impactó en todo el campo popular, donde militantes antirrepresivos, periodistas, sindicatos y personalidades de la cultura mostraron sus condolencias y reconocimiento a la constante solidaridad y lucha del músico. Alejandro era saxofonista, integrante de las bandas Jamaicaderos, Pezones Cardozo y Mavirock, referente, fundador del FAOO, delegado de ATE Senasa y un luchador incansable en defensa de los Derechos Humanos.

Durante la jornada también se realizó lo que llamaron un «Callejerazo», con el fin de señalar la persecución del jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta al arte callejero: «queremos visibilizar nuestra problemática como músicos, música y artistas de muchas disciplinas en el espacio público, que a pesar de estar amparados y amparadas por la Ley 26128, artículo 87, nos siguen labrando contravenciones y persiguiendo«, denunciaron.

Ante una gran cantidad de público, durante la jornada artística hubo shows a la gorra de malabaristas, payasos y bandas musicales. En la jornada también hubo una transmisión en vivo y radio abierta, sostenida por Radio Presente, Radio La Retaguardia y Radio Zona Libre (la de los familiares y amigos de Luciano Arruga). También estuvo presente Ignacio «Nacho» Levy, referente de la Garganta Poderosa.

Otro de los ejes presentes de la actividad, fue la presencia de familiares y amigos de casos de gatillo fácil, torturas o desaparición forzada en democracia, casos que Cabrera Britos militaba y acompañaba. Como el caso de los siete jóvenes asesinados por la polícia de Pergamino, al ser abandonados en medio de un incendio en celdas. Caso por el que Alejandro también fue amenazado en varias ocasiones.

Los familiares de la Masacre de Pergamino también subieron al escenario junto aPablo Pimentel, de la APDH La Matanza, quien relató. Coincidieron en recordar al «Topo» como un tipo que se levantaba a las 5 de la mañana, dormía poco, y desde la mañana estaba generando redes, conexiones entre familiares y las diferentes luchas. Que siempre estaba en cada lucha y en cada lugar donde hacía falta la solidaridad y «un abrazo compañero».

También estuvo presente Mónica Alegre, mamá de Luciano Arruga, joven desaparecido y posteriormente asesinado en democracia, quien dirigió unas palabras a los y las presentes: «estos 10 años que conocí al ‘Topo’ (como le decían a Alejandro), le expresé día a día mi agradecimiento, el cariño y gran amor que sentía hacia él. Y el gran respeto. Algún día lo voy a encontrar y ese día seguiré diciéndole cuán importante fue para mí y para Luciano Arruga, y para todas las causas», sostuvo.

También señaló:«nos enseñó a luchar a la Feria de Defensa, a su querido San Telmo, y que lo defendimos como él me enseñó. Defendimos nuestros puestos de trabajo, porque el arte es cultura. Y hoy estamos laburando. Ese es un homenaje a Ale. El homenaje es que ustedes estén acá viendo artistas, bandas. Que ese saxo nunca deje de sonar. El no hubiese querido que el homenaje sea para él. El homenaje es al arte, a la artesanía y a la lucha. Para decirles a esos impresentables que acá estamos de pie».

Entre los números musicales también estuvo presente el grupo de rock folclórico Arbolito, que tocó parte de su repertorio.

El cierre de la jornada de lucha y memoria estuvo a cargo de Jamaicaderos, una de las bandas en las que tocaba Alejandro Cabrera Britos, demostrando que la energía de la música callejera y el arte popular sigue fluyendo en las calles, a pesar de los gobiernos de turno que pasan y de su aplicación arbitraria de leyes persecutorias.

¿Zona liberada?: La FUBA denuncia intentos de secuestros de alumnas

22.6.2019

Por Carlos Saglul

Los estudiantes se organizan para auto protegerse y exigen a las autoridades que investiguen similitudes entre casos que se dieron en las sedes de la UBA de Parque Centenario, Ciudad Universitaria, Drago y San Isidro

Cada 21 horas la policía mata. Se multiplicó la contratación de agentes. No obstante, todas las encuestas muestran que la gente no se siente más segura. Las cárceles no alcanzan, algunas comisarías parecen campos de concentración de la dictadura y no pocas veces se incendian dejando un saldo de presos muertos. Esa sensación de tierra de nadie que recorre algunos barrios, llegó a la Universidad.

Numerosos intentos de secuestro se produjeron en las sedes del CBC de la UBA, en especial Ramos Mejía en el barrio de Parque Centenario, Ciudad Universitaria, Drago y San Isidro. Ante la falta de respuesta de las autoridades, la Federación Universitaria de Buenos Aires denunció una situación de inseguridad que calificó como “extremadamente grave” y pidió que se tomen medidas para proteger a las alumnas.

Eva Dimopulos, presidenta de la FUBA, dijo que “ya en otras oportunidades se registró una ola de intentos de secuestros y se pudo parar. Sentimos que la reiteración de estos hechos obliga a tomar medidas”. En estos días de un FIAT blanco que rondaba la sede de Ramos Mejía bajaron dos hombres que intentaron llevarse por la fuerza a una joven después de adormecerla con cloroformo. En Drago, otra vez, un coche blanco intentó llevarse otra alumna. En la sede de San Isidro una joven tuvo menos suerte ya que fue secuestrada y violada luego de subirla por la fuerza a una camioneta. Otro hecho más fue reportado en Ciudad Universitaria.

 

-La denuncia de la FUBA da la impresión de que no se trata de sucesos aislados.

-Hay demasiadas coincidencias. Los coches, horarios, la forma en que se realizan los intentos de secuestro. No somos el Poder Judicial, no podemos investigar. Por eso hacemos una denuncia pública. Hemos tratado de contener a las compañeras organizando la salida de las Facultades para no estar solas, armar un sistema de vigilancia mutua para saber si cada una llega a su hogar.

 

-¿Cómo reaccionaron las autoridades? El diario Clarín señaló que no había denuncias en la Policía.

-Yo no confió en lo que dice Clarín. Y en todo caso, si consultó a la Policía sabemos que las instituciones siempre se cubren. Por otro lado, cuando se trata de casos de trata, a las mujeres les cuesta ir a la policía. Prefieren denunciar los hechos en las redes sociales. Cuando sucedió la oleada anterior, las autoridades hicieron lo mismo. No obstante, accedieron a remodelar la Plaza Houssay para darle más seguridad.

 

-La presencia de la policía se reforzó en toda la ciudad

-A mí no me corresponde decir si hay zona liberada o no. Eso lo tienen que ver las autoridades. Hablamos de intentos que suceden en pleno día. En cuanto a la cantidad de policías, hay zonas que puede haber muchos, otras ninguno.

El gobierno de la ciudad es el que debe reforzar la seguridad e informar qué está pasando. Si esto no sucede nos vamos a seguir movilizando. No queremos sembrar la paranoia, pero tampoco merecemos vivir con miedo.

 

LA HISTORIA SE REPITE

 

En 2017, estudiantes de las facultades de Medicina y Psicología de la UBA cortaron el cruce de la avenida Córdoba con la calle Junín para denunciar la existencia de «una zona liberada» en el barrio de Balvanera. En las redes varias jóvenes habían denunciado intentos de secuestro. Marcelo D’Alessandro, secretario de Seguridad porteño, aseguró que “no hay secuestro de chicas en la Ciudad”. Sin embargo agregó que “según datos del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata hubo un aumento del número de denuncias por trata a la línea telefónica 145. (…) El año pasado hubo casos de desapariciones de chicas en la zona sur: de los doce casos, cinco se fueron con novios, el resto por violencia en el propio hogar. Hay que verlo en un contexto donde hay personas capaces de generar una campaña política basándose en la paranoia de la sociedad”, dijo el funcionario. Aclaró además que la Traffic blanca que las chicas decían ver rondando era de la Policía, e investigaba puntos de venta de drogas.

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