CABA: Crisis del teatro independiente

8.5.2019

Lo denuncia ARTEI, Asociación Argentina del Teatro Independiente y exige políticas culturales que fomenten y protejan las salas de la Ciudad de Buenos Aires

En el espacio del teatro independiente trabajan más 25.000 personas, entre actores, actrices, vestuaristas, iluminadores, productores, sonidistas, docentes y se realizan más de 700 funciones semanales llegando a miles de espectadores.

El sector recibe subsidios que solo cubren entre el 5 y el 30% de los costos de funcionamiento. Se suma a esta situación el descomunal aumento de las tarifas eléctricas y la crisis económica que afecta los bolsillos de quienes tienen que elegir entre asistir a ver una obra de teatro o comer.

Todo esto hace prácticamente inviable el desarrollo de la actividad en el teatro independiente.

“El cierre y la desaparición de nuestros espacios no solo generaría una mayor cantidad de desocupados sino también una pérdida en el debate y la pluralidad cultural afectando a toda la comunidad teatral en su conjunto”, dice ARTEI.

A la vez que realiza contundentes denuncias que tienen que ver con la constante disminución en el presupuesto de Proteatro,  el atraso sufrido en los pagos de los subsidios del año 2018 del Instituto Nacional de Teatro, la falta de pago de las prestaciones que las salas han brindado y brindan a distintos organismos del Estado para la realización de Festivales como el FIBA y el grosero aumento de las tarifas de servicios eléctricos.

ARTEI responsabiliza al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y al Gobierno Nacional por la situación de emergencia y precariedad que están viviendo todos los que trabajan en el Teatro Independiente y por poner en riesgo todo el aporte que el sector realiza al desarrollo económico, social y comunitario y a la cultura independiente de la ciudad.

“Expresamos la necesidad de poner un freno y hacemos llegar nuestro reclamo a las autoridades gubernamentales que tienen el deber de sostener políticas culturales que fomenten, protejan y mantengan la relevancia que tiene el sector teatral independiente como patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires y el país en su conjunto”, afirma ARTEI, organización que nuclea a 100 salas de teatro independiente de CABA.

Clausura del Bar La Tribu: Burocracia estatal como herramienta de cierre de espacios culturales

8.5.2019

Desde el colectivo de comunicación y cultura La Tribu denunciaron que el Gobierno de la Ciudad clausuró el bar que funciona en su sede, por carecer de una certificación congelada por el mismo Estado hace meses. Entienden que la medida es parte de la política “sistemática” de “hostigamiento y persecución” contra los espacios culturales autónomos ejecutada hace años por el ejecutivo de Horacio Rodríguez Larreta, y su antecesor, Mauricio Macri.

Compartimos el comunicado de La Tribu:

Nuestra intención en el día de hoy (martes 7 de mayo) era compartir los festejos previstos con motivo de los 30 años de nuestro colectivo.

Lamentablemente la política persecutoria del gobierno porteño nos obliga a comunicar que el día domingo nuestro espacio fue nuevamente clausurado.

Aproximadamente cerca de las tres y media de la madrugada del día domingo, se presentaron en nuestra casa dos inspectorxs del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El motivo de la visita era realizar una inspección de seguridad e higiene del lugar. En ese mismo momento, en nuestro espacio cultural se realizaba una de las tantas actividades programadas todas las semanas.

Luego de inspeccionar matafuegos, baños, cocina, tableros eléctricos, de controlar la cantidad de gente que podía estar en el lugar y las habilitaciones correspondientes para el funcionamiento de nuestro espacio, nos solicitaron una certificación que se relaciona con nuestro plan de evacuación. Este papel, está en trámite desde el día 16 de marzo y es la misma administración pública quien todavía no contestó nuestra solicitud. Es decir un organismo público (La Agencia Gubernamental de Control) nos pide un certificado que depende de otro Organismo Público y que este último, por motivos que desconocemos, aún no lo expidió. ¿El resultado? Una nueva clausura.

Tristemente no se trata de ninguna novedad. Sabemos que estas inspecciones a lugares como el nuestro tienen muchas veces como única finalidad, la clausura. Sistemáticamente el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires hostiga y persigue a distintos espacios que realizan muchísimas actividades culturales y en donde no prima un interés de lucro. Por eso no tienen intenciones de explicar, ni escuchar, por eso siempre van a encontrar algo desde donde agarrarse para llevar adelante su clausura.

Entendemos que todos los espacios deben contar con las medidas de seguridad necesarias para que las personas que participen en las actividades y quienes transiten La Tribu todos los días, no corran ningún tipo de riesgo. Por eso nos preocupamos para que toda la documentación esté en regla. Lo que nos parece inadmisible es que nosotrxs seamos los culpables de una falla de un organismo público que atrasa la entrega de un certificado.

Todas nuestras actividades son de entrada libre. Tener este espacio abierto es una instancia clave a la hora de pensar nuestra autogestión y nuestro sostenimiento económico. La clausura, por los tiempos propios de la Agencia de Control y los trámites burocráticos que esta implica, son extensos. No contar con la posibilidad de vender una bebida o una pizza, por el tiempo que el Gobierno determine, hace más difícil al sostenimiento del espacio, sobre todo en un contexto de crisis como el que estamos pasando.

Hoy ya comenzamos con todos los trámites requeridos para levantar la clausura. Esperemos que quienes tengan que responder lo hagan con la misma celeridad con la que lxs dos inspectorxs del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires colocaron la faja en la puerta del espacio.

Esperamos que pronto podamos contar que esto ya está resuelto, y ahí sí, entonces, compartir con las personas y organizaciones que hacen e hicieron La Tribu los festejos que tenemos pensados en estos 30 años de nuestro colectivo de comunicación y cultura.

Homenaje a Eva Perón en el Espacio Cultural Crece desde el Pie

7.5.2019

Por Espacio Cultural Crece desde el Pie del Grupo Ceibo

En el marco de las celebraciones del Centenario del nacimiento de Eva Perón, el Espacio Cultural Crece desde el Pie del Grupo Ceibo, realizaron un homenaje que constó de varios encuentros para pintar cuadros de manera colectiva, que culminó este viernes con un acto en el centro cultural del barrio de San Cristóbal.

Dicho acto contó con la participación de dirigentes de los distintos espacios políticos, entre ellas: María Rosa Muiños, Silvia Gottero, Debora Giorgi, Mercedes La Gioiosa, Silvina Batakis, Lali Minnicelli, Victoria Montenegro, Laura Brey y Mara Bawer.

El homenaje culminó con una entrega de una mención por parte de la Legislatura Porteña (votada por unanimidad), que declaró a este evento de «Interés Cultural». La legisladora Paula Penacca firmante del proyecto le entregó al director del Espacio Cultural, Claudio  Posse, la distinción y remarcó: "Evita es el símbolo y el ejemplo que tenemos para en octubre llenar las urnas de votos y recuperar el gobierno para las mayorías populares”.

Denuncian los trabajadores del Subte: Línea B al borde del colapso por inacción. Faltan coches porque no se limpiaron de amianto las formaciones

7.5.2019

Por Nicolás Romero

Los metrodelegados advierten que sólo están funcionando 17 de los 24 trenes disponibles, porque siete tienen asbesto. Al llegar a 15 trenes, no hay servicio.

A quince meses de la denuncia de asbesto en los coches del subte y a doce de la presentación judicial, los metrodelegados advierten que la cantidad de formaciones para garantizar el servicio de la línea B está por colapsar porque ni el gobierno porteño ni la justicia ni Metrovías toman medidas para la desamiantización de los vagones. La flota de la Línea B es la más afectada, pese a que la presencia de amianto, clasificado como un cancerígeno humano, se detectó también en trenes de las otras líneas, en el techo del cuarto de descanso de conductores del Premetro y en frenos de escaleras mecánicas. “Estamos haciendo todo para que no se llegue a parar la línea, pero tampoco puede funcionar a costa de nuestra vida ni la de los usuarios. Exigimos que realicen las mediciones y los análisis médicos correspondientes”, detalló el secretario de Salud Laboral y Condiciones en el Medio Ambiente de Trabajo de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (Agtsyp), Francisco Ledesma.

Ledesma explicó a este diario que la línea B está en estado de alerta naranja. De los 24 trenes que recorren la línea, sólo 17 están funcionando; si por algún desperfecto llegan a quedar en funcionamiento sólo 15, la línea se va a paralizar. “Por protocolo, cuando se llega al alerta rojo, significa que tenés todas las cocheras llenas de trenes y no se puede estacionar ninguno más. Si se rompe uno, no se lo puede llevar al taller y se para la línea porque no hay dónde evacuarlo. Ahora, todavía quedan dos  lugares libres antes de que colapse. Y si se queda una formación en el túnel es muy peligroso evacuar porque en la B hay tercer riel”, es decir, alimentación eléctrica. Las formaciones que se rompen y tienen componentes con asbesto no se reparan.

Desde hace dos meses los trabajadores del taller Rancagua, donde se realiza el mantenimiento, hacen retención de tareas en piezas que saben que tienen asbesto: no las tocan para resguardar su integridad.

El conflicto comenzó el año pasado, cuando se detectó el material contaminante en los vagones CAF 5000, que había comprado Mauricio Macri cuando era jefe de gobierno porteño al Metro de Madrid, donde se registraron casos de cáncer entre trabajadores.

En marzo de 2018, los trabajadores del subte pararon el servicio. “La empresa nos decía que no queríamos trabajar y que no había asbesto”, recordó Ledesma, quien señaló que “recién en diciembre Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) reconoció la situación”.

Entretanto y ante la angustia de los trabajadores, el sindicato envió a analizar muestras de diversas formaciones a la Universidad Nacional del Sur (UNS). El informe, a cargo de la investigadora del Centro de Geología Aplicada de la UNS y de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires Leticia Lescano, concluyó que había rastros de asbesto en los coches en los coches Mitsubishi de la B, los Gee-Caf de la Línea E, los Nagoya y General Electric de la Línea C, en los Fiat de la E, en los Siemens de la H, en el techo del cuarto de descanso de conductores del Premetro, y en frenos de escaleras mecánicas, principalmente de la línea E y D.

“Lo hicimos unilateralmente y queremos que el gobierno haga lo mismo para que haya certeza a nivel general. Durante muchos meses la empresa quiso llevarse los trenes sin hacer las mediciones. Eso significaba hacer desparecer las pruebas, porque si te los llevás sin que haya constancia del material, no se declara que hay asbesto, y la empresa no tiene que hacer los estudios por ART por exposición a la sustancia. Y si en el futuro tenés asbestosis, una enfermedad que se puede de-   sarrollar entre 20 y 40 años luego de la exposición, no hay vinculación con tu trabajo”, explicó Ledesma.

Mañana, una comisión integrada por representantes de Sbase, Metrovías, los gremios, la Agencia de Protección Ambiental, la Subsecretaría de Trabajo y el Ministerio de Salud porteños, intentará encontrar una solución al tema.

Según dijo Ledesma, “la empresa tiene tiempos muy distintos al que tiene la salud de los trabajadores”. “Dicen que mandaron a hacer análisis a todo el personal. Nosotros queremos que presenten los resultados al Instituto (de Tisioneumonología) Vaccarezza que funciona en el Hospital Muñiz, y depende de la Universidad de Buenos Aires. Y que se haga un cronograma para analizar las piezas de las formaciones para pasar del estado de sospecha al de certeza. Al mismo tiempo, tienen que implementar un plan de cómo se trabaja mientras se reemplazan los componentes con asbesto”, añadió.

La Ciudad enviará policías a Brasil para capacitarse con el BOPE en el uso de las Taser

7.5.2019

Se entrenarán con el grupo de elite de las fuerzas de seguridad en Río de Janeiro. Comprarán 400 pistolas eléctricas.

El anuncio que hizo el Gobierno de Mauricio Macri envalentonó a Horacio Rodríguez Larreta. El jefe de Gobierno porteño decidió ampliar la compra de pistolas Taser y adquirirá 400 unidades, más de un centenar que las previstas por Nación; y ea principios de año envió a un grupo de funcionarios y efectivos policiales a Brasil, con el objetivo de capacitarse y analizar aspectos técnicos necesarios para la implementación de estas armas no letales en los subtes.

A ese viaje, trazado por el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli; se sumaron también funcionarios y efectivos de Nación: fue un pedido expreso de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; a su par de Ciudad, Marcelo D’Alessandro; quien encabezaría la comitiva y se encargó de coordinar la visita con los funcionarios brasileños. Todo en simultáneo a la visita que realizó el presidente Mauricio Macri a Jair Bolsonaro.

D’Alessandro acordó un serie de reuniones en Río de Janeiro con representantes del BOPE, el grupo de elite brasileño; y de la Policía Federal. “La idea es capacitar a nuestros instructores de tiro, a los directores de formación de nuestras escuelas de policía y conocer su experiencia en la implementación de estas armas”, contaron altas fuentes oficiales a Clarín. Lo mismo señalan cerca del secretario de Coordinación, Formación y Carrera de la Nación, Alberto Fohrig, a quien Bullrich encomendó la elaboración del pliego licitatorio que lanzará en las próximas semanas.

En ese sentido, el objetivo del viaje a Brasil también fue analizar aspectos técnicos de las pistolas Taser, para evaluar los distintos requerimientos que tanto Nación como Ciudad deberán incluir en los sendos llamados a licitación que harán en febrero. En el caso de Ciudad, se trata de una carrera contrarreloj, porque Santilli confirmó que comenzarán a implementarse en marzo.

Por este motivo, los funcionarios porteños visitaron la planta de “Cóndor”, una firma especialista en la fabricación de armas no letales y cuyas pistolas Taser equiparon a varias fuerzas de Brasil.

El valor de cada pistola varía:con el equipamiento básico oscila entre U$S 2.000/3.000, pero su valor se puede incrementar según accesorios extra, como es la cámara que se le puede incorporar y registra el momento del disparo. Esto podría resultar un costo elevado inicialmente pero, según entienden tanto en Nación como en Ciudad, podría ayudar a despejar las dudas que plantearon desde sectores de la oposición y organismos de Derechos Humanos respecto a que las Taser podrían ser utilizadas para torturar, dado que no dejan “marcas” en la persona que recibe la descarga eléctrica.

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