Cierra un shopping porteño por la crisis económica

3.5.2019

Acorralado por la falta del consumo y la suba de los costos, Del Parque Shopping dejará de funcionar el 30 de junio próximo.

Del Parque Shopping comunicó que cesará su actividad el 30 de junio. Se trata del centro comercial ubicado al lado de la estación Villa del Parque del ferrocarril San Martín.

Si bien contó con largos años de éxitos y alta concurrencia, en la actualidad está lleno de locales en alquiler y perdió el favor de los vecinos que otrora lo frecuentaban.

Desde la empresa señalaron que la crisis comenzó en 2018, cuando los accionistas se vieron obligados a cubrir los costos del centro comercial ante la falta de locatarios y el aumento significativo de los servicios y otros rubros.

La situación económica causó estragos en el shopping, lo cual motivó que desde hace unas semanas se haya empezado a barajar la posibilidad de cerrarlo, lo cual se terminó conformando.

El nuevo destino del terreno podría ser un desarrollo inmobiliario, aunque algunos aún confían en la chance de que nuevos dueños intenten relanzarlo como centro comercial. Sin embargo, la mayoría considera altamente improbable esa opción.

Policía de la Ciudad casi mata a manifestante frente a la Embajada de Venezuela

1.5.2019

El ataque criminal sucedió este martes, en medio de la asonada golpista en Caracas. El Gobierno de Rodríguez Larreta (como ya lo hizo en otras oportunidades) reprime protestas sociales con saña homicida.

Este martes a la noche, frente a la sede de la Embajada de Venezuela en Buenos Aires, la Policía de la Ciudad reprimió salvajemente una manifestación en contra del nuevo intento golpista en el país latinoamericano por parte de la derecha venezolana y sus cómplices estadounidenses.

El saldo de la represión fue de varias personas heridas y cinco detenidos: Luciano Álvarez, Daniel Fernández, Amancio Villalba, Martín Velázquez y Rodolfo Martín D’Agnese. Los cuatro primeros fueron llevados a la Comisaría 14 B de la Policía de la Ciudad (ex 31 de la Federal), ubicada en Cabildo 232, mientras que D’Agnese está internado en la clínica porteña Bazterrica, bajo custodia policial, recuperándose de las heridas que le dejó un disparo en el oído recibido frente a la embajada.

 

Por protestar contra el golpismo

 

Rodolfo Martín D’Agnese es militante del PC y había ido a la puerta de la Embajada de Venezuela a expresar su apoyo al gobierno de Nicolás Maduro ante una nueva asonada golpista en Caracas. Según relató él miso a su compañera María Goboni, hubo un entredicho con manifestantes progolpe y la Policía arremetió contra ellos (en defensa de los antichavistas).

“Martín como el resto de los manifestantes estaba retrocediendo cuando recibió un disparo en la cabeza”, contó Pedro Dinani, abogado de la víctima y miembro de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. La imagen del propio D’Agnese relatando ante móviles periodísticos cómo fueron los hechos recorrería en poco tiempo las redes sociales.

Goboni, compañera de D’Agnese, relató que “se estaba yendo porque había visto que a uno de sus compañeros lo estaban llevando detenido. Es ahí cuando un policía le dispara a un metro de la cabeza. Él cae y le sigue disparando en el piso”. Los compañeros quisieron asistirlo, pero el mismo efectivo, que la víctima asegura que puede reconocer, también les disparó a ellos.

Según relataron los compañeros de D’Agnese (que estuvieron en la manifestación y luego en las puertas de la Clínica Bazterrica donde lo operaron), la detención del hombre fue inmediata y por parte de los mismos policías que le dispararon, quienes lo acusaron de “resistencia a la autoridad”.

Los efectivos primero lo trasladaron al Hospital Fernández. Luego la familia exigió que lo derivaran a la Clínica Bazterrica, hecho que se produjo después de varias horas. Cuando llegaron a la clínica, mientras lo internaban, los efectivos le tomaron declaración. Finalmente, ya de madrugada, le lograron extraer el proyectil del conducto del oído externo. Por suerte el balazo no dañó el tímpano y el pronóstico de recuperación es muy bueno.

Según denunció la familia de D’Agnese, los efectivos de la Policía de la Ciudad que tenían asignada su custodia en la clínica, luego de la operación, de madrugada, intentaron entrar a la terapia intensiva para tomarle las huellas dactilares, lo que les fue impedido por la dirección del servicio.

El abogado de D’Agnese afirmó que el hecho debería considerarse “cuanto menos una tentativa de homicidio”, ya que “por la cercanía de disparo, por el lugar que el policía eligió para efectuarlo, la cabeza, esto fue un intento de fusilamiento”. Por eso, probablemente radiquen una denuncia penal contra la Policía de la Ciudad y sus mandates políticos del Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.

Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) afirmaron “este uso de las armas llamadas ‘no letales’ es ilegal. Utilizadas de esta manera su uso pasa a ser potencialmente letal. Las lesiones que genera son graves y pueden dejar consecuencias físicas irreversibles”. Y agregaron que “se utiliza como excusa que las armas no son de fuego” pero que “los daños que ocasionan están documentados en todo el mundo”. De hecho muestran algunos ejemplos de testimonios de víctimas.

La brutalidad con la que actuó la Policía de la Ciudad de Buenos Aires contra una manifestación político-social no es nueva. Como lo muestra el caso de Daniel Sandoval y demás heridos en las jornadas del 14 y 18 de diciembre de 2017 frente al Congreso, cuando el Gobierno hizo votar al oficialismo y a parte de la oposición peronista la reforma previsional, la saña del ataque represivo es ya casi una marca registrada de la policía PRO.

En 2017 varios manifestantes perdieron la visión de un ojo por disparos de balas de goma dirigidos a la cabeza y desde corta distancia. Este martes le tocó a Martín D’Agnese, quien terminó salvando su oído derecho de casualidad.

Mientras tanto, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta sigue sin entregar ante el Poder Judicial al criminal que disparó contra el manifestante y sobre el que debería pesar ya mismo, cuanto menos, el cargo de “intento de homicidio”. Imposible que lo haga, en verdad, tratándose a esta altura de una política claramente planificada y sostenida en el tiempo.

Pianelli: "Hubo una cantidad importante de dirigentes que no estuvieron a la altura de las circunstancias"

30.4.2019

Por Martin Massad y Camilo Carbonelli

Roberto Pianelli,  secretario general de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro, dialogó acerca de sus expectativas sobre el paro general de este martes. “Hay un desfasaje entre la conducción del movimiento obrero y lo que piden los trabajadores", señaló. 

Sus principales definiciones: 

“Consideramos que va a ser un paro muy importante y que es la continuidad de las diferentes acciones, para decirle basta a la política de este gobierno, no hay ninguna posibilidad de que los salarios alcancen a la inflación, cuando lográs una paritaria y al otro mes queda desactualizada, en estas condiciones es muy difícil vivir. Y ni hablar del bajo consumo y que haya tantos compatriotas que se quedan sin trabajo”

“Hay un desfasaje entre la conducción del movimiento obrero y lo que piden los trabajadores. La conflictividad que hubo con este gobierno, comparado con el anterior fue doscientas veces mayor, pero contradictoriamente no se expresaron en huelgas generales, y con el gobierno anterior cuando la conflictividad era muchísimo menor había huelgas generales por motivos que ahora nadie lo soñaría”

“Para no caer en el escepticismo, hubo una resistencia monumental a este gobierno, todos los días hay sectores de trabajadores que están protestando”

“Hubo una cantidad importante de dirigentes que no estuvieron a la altura de las circunstancias y eso va a tener su costo, y después del martes, donde la CGT no va a ser de la partida, después de esa huelga general, el costo va a ser mucho mayor para los dirigentes que no estuvieron a la altura de las circunstancias”

Policía amedrenta a delegados de ATE CULTURA

28.4.2019

Por Junta Interna ATE Cultura

La policía amedrentó el viernes 26 de abril a delegados y delegadas de ATE de la Secretaría de Cultura de la Nación. Comunicado de la Junta Interna de ATE Cultura.

Sin pecheras ni banderas, a metros de un edificio público, la policía amedrentó el viernes 26 de abril a delegados y delegadas de ATE de la Secretaría de Cultura de la Nación. 

Apenas un día después de que Pablo Avelluto pidió en la Feria del Libro  "escuchar y ser escuchado", el funcionario envió a oficiales de policías a pedirle a un grupo de delegados y delegadas que se reunían en la esquina de la Secretaría de Cultura que se retiren de las inmediaciones. La Junta Interna de ATE se reunía en el lugar para organizar un ruidazo en el edificio exigiendo el pago de salarios adeudados de 40 trabajadores de la Casa de la Cultura de la Villa y el CEDEC y que retrocedan en la decisión de descontar el día a las trabajadoras que pararon el 8M.

Yo sabía que a Walter lo mató la policía

25.4.2019

Por Leonardo Marcote

A 28 años del asesinato de Walter Bulacio.

El 19 de abril de 1991, Walter Bulacio, 17 años, viajó junto a sus amigos desde Aldo Bonzi hasta el estadio Obras Sanitarias. Esa noche tocaba Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la banda que lo apasionaba. Fueron un rato antes para conseguir entradas pero no tuvieron suerte y les avisaron que ya se habían agotado. Cientos de chicos se quedaron afuera del estadio mientras de fondo comenzaban a sonar los primeros acordes. Walter, junto a un amigo, quiso entrar al estadio por una entrada alternativa pero fueron sacados rápidamente por la seguridad. No se fueron del lugar, adentro, la banda más convocante del país seguía tocando los temas de su disco “La Mosca en la Sopa”, pero afuera del estadio la policía desato una cacería. En una razia feroz, Walter fue detenido junto a otras 71 personas. La mayoría de los detenidos eran menores.

El operativo estuvo a cargo del Comisario Miguel Ángel Espósito, jefe de la seccional 35 de Belgrano. Esa misma noche, Walter fue abandonado en un calabozo luego de haber sido golpeado. A la mañana siguiente fue atendido en estado de inconsciencia por una doctora en la misma comisaría y al ver el estado de gravedad en que se encontraba fue derivado al sanatorio Mitre, en Once. Murió el 26 de abril de 1991, luego de haber estado siete días agonizando. La autopsia confirmó que Walter había fallecido luego de los golpes recibidos en la comisaría. El castigo también fue confirmado por los 200 testigos de aquella noche y que posteriormente declararon en la causa.

Así como en los campos de concentración los detenidos-desaparecidos dejaban marcas de su paso por el siniestro lugar, lo mismo hizo Nazareno, amigo de Walter, quien escribió en la pared del calabozo, “Caímos por estar parados”. Cuenta María del Carmen Verdú, titular de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) y abogada de la familia Bulacio, que “lo que quiso decir Nazareno es que los detuvieron por estar parados, haciendo nada, por estar inmóviles, pero para mí fue simbólico porque así de inmóvil estaba el conjunto del campo popular por aquellos años”.

La “Causa Bulacio” pasó por infinidades de idas y vueltas. El hecho más doloroso fue en el año 2002 cuando la causa fue cerrada definitivamente y el Comisario Espósito, principal acusado, fue sobreseído.

En Octubre de 2003, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado argentino por “violaciones a los derechos humanos” y le ordenó tomar medidas, entre ellas la reapertura de la causa.

Finalmente, el 8 de noviembre de 2013, luego de 22 años del asesinato de Walter, El ex comisario de la Policía Federal Miguel Ángel Esposito fue condenado a tan solo tres años de prisión en suspenso.

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