NO ES UN HECHO AISLADO, ES UNA PERSECUCIÓN

5.6.2018

Por Revista Cítrica

Hoy le tocó a Kane Serigne Dame, en Emilio Lamarca y Av. Avellaneda, en Flores, a las cinco de la tarde.

Iba caminando -ni siquiera estaba “cometiendo el delito de vender ropa en la calle”- cuando lo interceptaron dos oficiales de la Policía de la Ciudad. Comenzaron a pegarle, e inmediatamente se sumó Infantería, que le dio dos garrotazos en la cabeza. Eran varios policías contra él, que intentó defenderse. La respuesta fue aún peor: lo tiraron contra una vidriera y le siguieron pegando con palos y patadas.

Cortado en la cara y el brazo, le siguieron pegando. Y lo quisieron llevar directo a la comisaría 50 pero no fue posible por las heridas. Ahora, está detenido en el Hospital Alvarez, donde le realizarían una intervención quirúrgica porque tendría los tendones del brazo comprometidos.

Lamentablemente, lo que hoy le pasó a Serigme es lo que viven prácticamente a diario muchos otros de sus compatriotas. Lo venimos denunciando hace meses, porque pasa todos los días, en Constitución, en Flores y en otros centros comerciales de todo el país donde la policía persigue sistemáticamente a los trabajadores, y en particular a los senegaleses.

¿Cuántas veces lo leíste en Clarín o viste estas imágenes en TN? ¿No las tienen? Sí, pero los medios son cómplices de la persecución sistemática hacia laburantes a los que, si les sacan su mercadería, ese día no comen.

Familias que entre varias alquilan un cuarto de pensión, y que además lo pagan muchísimo más caro porque no tienen papeles. Y no porque no quieran. El Gobierno no se los da. Y después los persigue. Les roba la mercadería, los detiene y les arma causas, con un horizonte claro: que se vayan del país.

Los supervisores del subte también están en conflicto salarial

4.6.2018

Los supervisores del subte se declararon en estado de alerta, realizan asambleas y ya hablan de paros por falta de acuerdo salarial. Sostienen que la política salarial de Metrovías es un “atentado a la paz social”.

Como para terminar de derrumbar los discursos que circulan en algunos sectores y que hablan de los Metrodelegados como un gremio de desestabilizadores y portadores de un conflicto político, los supervisores del subte también se encuentran en medio de una batalla salarial que podría terminar en el futuro cercano en medidas de fuerza.

La Asociación de Personal Superior del Subte convocó, sobre el fin de semana, a sus afiliados a decidir los pasos a seguir, en una asamblea que se llevará a cabo esta semana.

Señalan que las negociaciones paritarias con la empresa y el Gobierno porteño se han roto y que la desde este momento se comenzará un quite de colaboración hasta que se decidan los pasos a seguir.

La política salarial de Metrovías y de Horacio Rodríguez Larreta, que golpea duro a los empleados del Subte, también alcanza a los Supervisores. Es que no hay diferencias ni flexibilidad para el techo salarial definido para 2018.

En la última reunión la empresa se negó a avanzar en una recomposición salarial para el año y planteó volver a plantear la misma suma a cuenta de futuros aumento, que ya se pagó en abril. Ante esa propuesta, inaceptable para los Supervisores, se rompieron las conversaciones.

Para el gremio, la “oferta” se trata abiertamente de un “atentado a la paz social”, por lo que se declaró en estado de alerta.

Hospital Tornú: “Estamos sin agua en la guardia del hospital. La situación es terrible, está a punto de colapsar”

2.6.2018

Así lo reveló uno de los profesionales que trabajan en la guardia de este hospital que depende del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La angustia de los médicos del Tornú: “No podemos atender; no hay agua para lavarse las manos”

“Estamos sin agua en la guardia del hospital. La situación es terrible, está a punto de colapsar”, es el resumen de la situación que viven los médicos del Hospital Tornú.

Gabriel Rosenstein, quien se desempeña precisamente en la guardia del hospital, reveló también que faltan 80 camas para internaciones. “Hay pacientes que pasan semanas en la guardia porque no tenemos lugar”, señaló.

“Larreta no nos recibe. Arreglaron las veredas, pero no los endoscopios”. “No podemos atender porque no podemos lavarnos las manos”, expresó con angustia el médico, quien adelantó que este martes se realizará un abrazo al hospital para exigir soluciones.

En ese sentido, contó que el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, no los atiende ni escucha sus reclamos. En ese sentido, afirmó que, por ejemplo, “arreglaron las veredas pero no los endoscopios”.

Por último, aclaró que los problemas del hospital no son recientes, sino que vienen de lejos. “Hay dos salas cerradas, una desde hace 6 años y la otra desde hace casi un año”, detalló.

Triaca y el Banco Central quieren ahogar económicamente al sindicato del Subte

2.6.2018

Mediante una resolución y una circular del BCRA prohibió a los bancos debitar de las cuentas sueldo de los trabajadores el aporte mensual a la AGTSyP y otros sindicatos "simplemente inscriptos".

Lo denunciaron los metrodelegados en la importante reunión de solidaridad que realizaron ayer en la sede de su sindicato: “tratan de asfixiarnos económicamente. El Ministerio de Trabajo sacó una resolución que los sindicatos simplemente inscriptos como el nuestro, no puede debitar la cuota sindical, y el Banco Central envió una circular a los dos bancos donde cobran los trabajadores del subte”.

La noticia generó un repudio inmediato, pero también una tarea para quienes fueron a solidarizarse: impulsar un fondo de lucha en los sindicatos y lugares de trabajo para enfrentar el intento de Triaca.

Pero lo cierto es que es un antecedente gravísimo. Incluso tomando la injustificable decisión de la Corte Suprema de retirarle la personería gremial a la AGTSyP intentando limitar su representación en las paritarias, los sindicatos simplemente inscriptos gozan de todos los demás derechos. En 2017 la justicia había definido, ante el caso del SiPreBA, que podían recaudar cuota sindical con el acuerdo de sus afiliados.

La maniobra del gobierno nacional no sorprende. Tomó una “consulta de Metrovías” para emitir una rápida resolución para que el sindicato del Subte - y cualquier otro en su situación - no reciba dinero de sus afiliados por débito automático. Los únicos "agentes de retención" pueden ser los empleadores.

La notificación fue enviada al Banco Central, que tuvo que distraerse por un momento de su tarea de llenar los bolsillos de los especuladores con la bicicleta financiera. Con fecha 31/05 difundió una circular a la que tuvo acceso La Izquierda Diario, donde plantea que "solo las entidades sindicales con Personería Gremial pueden representar colectivamente los intereses de los trabajadores. Bajo ningún concepto las entidades bancarias pueden actuar como agentes de retención –directa o indirectamente– de la cuota de afiliación u otros aportes con destino a las entidades sindicales".

Pero la notificación no es casual. Según pudo saber La Izquierda Diario, funcionarios del BCRA se comunicaron especialmente con las dos entidades donde cobran los empleados de Metrovías. El objetivo era claro: que desde allí los afiliados a la AGTSyP no puedan debitar la cuota sindical al sindicato que eligieron que los represente.

La medida es ilegítima, ya que no dejan aportar a los trabajadores a la organización que han elegido libremente. Pero además atenta contra todas las normativas no solo locales sino internacionales. Justo tres días antes de que el ministro viaje a la Organización Mundial del Trabajo (OIT).

Así, todos los trabajadores del subte no solo reciben el descuento compulsivo de sus salarios que Metrovías como "agente de retención" le deriva a la UTA, aunque esta representa a una ínfima minoría. Además les impiden que aporten voluntariamente al sindicato que eligieron que los represente.

El abogado de los metrodelegados, Guillermo Giannibelli, denunció a Página 12 que “el Estado argentino ha resuelto que uno puede hacer con su cuenta bancaria lo que quiera salvo pagar la cuota sindical” y constituye “una demostración de la decisión estatal de arrasar con una experiencia sindical inédita”.

Evidentemente, este nuevo ataque muestra no solo hasta dónde puede llegar el intento de Cambiemos de intentar derrotar a quienes desafían el techo salarial y defienden su organización de base. También la brutal injerencia del Estado y las patronales en la vida de las organizaciones gremiales. En el modelo sindical peronista que defiende la CGT, las bases deben subordinarse a las cúpulas burocráticas, y los sindicatos al Estado.

En el plenario solidario que se realizó este viernes en la AGTSyP, se discutió denunciar este ataque a la “libertad sindical”, pero además rodear de solidaridad a los metrodelegados, que incluye el aporte al fondo de lucha para seguir peleando contra los planes de Macri y Roggio. Para eso se comprometieron a apoyar todas las medidas que vote el plenario de delegados del subte este lunes.

Procesan a seis prefectos

2.6.2018

Por Carlos Rodríguez

“Después de declarar (en el juicio contra seis prefectos), lo corrieron por la calle, le gritaron ‘¡Ahí va el buchón’.” Con la voz entrecortada por el llanto a lo largo de todo su testimonio, Janette Villanueva relató ante los jueces del Tribunal Oral 9 de la Capital Federal la odisea vivida por su hijo Ezequiel, a los 15 años, cuando fue privado ilegalmente de su libertad, hostigado, torturado y amenazado de muerte por los imputados. La mujer confirmó que hoy, a casi dos años de lo ocurrido en la noche del 24 de septiembre de 2016, continúa la persecución contra el chico, que sigue siendo menor de edad, de parte de otros integrantes que llevan el uniforme de la Prefectura Naval Argentina (PNA). Janette dijo que su hijo le contó cómo le pegaron en una garita y en un baño de la PNA en la Villa 21-24, donde viven, cómo lo hicieron arrodillar y cerrar los ojos mientras uno de sus captores hizo un disparo que pasó muy cerca de su cabeza y cómo lo desnudaron, dejándole puesto sólo un boxer, para luego ordenarles a él y a su amigo Iván Matías Navarro, que se tiraran a las sucias aguas del Riachuelo, “sugerencia” que ellos se negaron a cumplir.

En el marco de la reiteración de hechos de violencia institucional por parte de la fuerza que dirige la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se realizó ayer una nueva audiencia en la planta baja del Palacio de Tribunales, en la que también declararon los padres de Iván. Fue conmovedor el testimonio de la mamá de Ezequiel, que había prestado declaración en una sesión anterior, sin público ni periodistas, porque hoy tiene apenas 17 años. Janette recordó que cuando vio a su hijo la noche de los hechos, lo encontró “llorando, casi sin poder hablar porque tenía la boca destrozada, los labios partidos, golpes en la cabeza, en la espalda, y marcas rojas en las manos”, producidas por las esposas que le habían puesto los prefectos que lo retuvieron, sin motivo ni acusación alguna.

“El tenía apenas 15 años y estaba todo golpeado, con marcas en las muñecas y sólo tenía puesto un boxer”, porque durante las horas que estuvo en manos de los integrantes de la PNA, le sacaron –y le robaron, de hecho, porque las prendas nunca más aparecieron– el jean, las zapatillas, una remera y un camperón con capucha que llevaba puesto, porque era una noche muy fría a pesar de estar en el comienzo de la primavera. Lo único que pudieron recuperar fueron las medias. La madre de Ezequiel, luego de describir el impacto que le provocó ver tan lastimado a su hijo, señaló que ella se preguntó entonces “¿Por qué tanta maldad, por qué le hicieron tanto daño?”. El encuentro madre-hijo fue en la casa de la abuela del chico, donde le sacaron fotografías para certificar el estado en que había quedado luego del maltrato recibido, como paso previo a llevarlo a realizar un estudio médico en el Hospital Penna, donde le sacaron radiografías que “por suerte confirmaron que no tenía ninguna fractura”, a pesar de que le habían pegado trompadas, patadas y bastonazos en todo el cuerpo.

La parte de mayor tensión fue cuando relató que le habían hecho una especie de simulacro de fusilamiento: “Lo hicieron poner de rodillas, le ordenaron que cerrara los ojos, y le hicieron un disparo con un arma que le pasó muy cerca de una oreja”. En algún momento de esa trágica noche, tal como había relatado antes Iván, los llevaron hasta la orilla del Riachuelo, les ordenaron que se desvistieran y que se tiraran al agua. “Ellos no se tiraron y por eso después los hicieron correr y les decían que si no corrían los iban a matar.” La mamá de Ezequiel confesó que su hijo sigue atemorizado, al punto que no quiere salir a la calle y le pide a ella que se vayan de la 21-24 de Barracas, donde todavía el chico es hostigado por compañeros de los seis imputados, Leandro Antúnez, Osvaldo Ertel, Ramón Falcón, Yamil Marsilli, Orlando Benítez y Eduardo Sandoval, a los que puede sumarse, en el futuro cercano, un séptimo implicado, Félix de Miranda.

El chico está recibiendo apoyo psicológico porque “tiene mucho miedo” de andar caminando por el barrio, motivo por el cual se fue a vivir un tiempo a la casa de su madrina, en Flores. Después de las preguntas de la fiscalía y los querellantes, los defensores de los seis prefectos volvieron a incurrir en los mismos planteos insólitos o en preguntas que nada tienen que ver con el esclarecimiento de los hechos. Uno de los defensores llegó al colmo de preguntar por qué lo llamaban “Ezequiel” y no por su primer nombre, Roberto. “Yo lo voy a llamar Roberto”, amenazó, como si eso pudiera cambiar el rumbo de su labor profesional.

Gabriela Carpinetti, una de las abogadas querellantes, le dijo a PáginaI12 que “la estrategia de los defensores es presionar a las víctimas y a los testigos cuando declaran, con la intención de ponerlos nerviosos o de intentar demostrar que no fueron víctimas, que no les pasó nada, y por eso estigmatizan a los testigos y al barrio”. Carpinetti consideró que por el hecho de tratarse de “una defensa puramente ideológica, llegan a extremos en los que se cae en la ridiculez jurídica”.

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