Gran manifestación frente al intento de Larreta de aprobar la nueva Ley de Reurbanización de la Villa 31

28.8.2018

 Vecinxs del Barrio Padre Carlos Múgica (Villa 31 y 31 Bis) se manifestaron este 27 de agosto en la Terminal de Retiro para repudiar nuevamente el dictamen que el gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta pretende aprobar en la Legislatura sobre una nueva Ley de reurbanización del barrio. Lxs vecinxs ya vienen en reiteradas ocasiones haciendo medidas como movilizaciones masivas en el barrio, entre otras en reclamo de una Ley que lxs escuche y les dé una real participación contemplando todas sus necesidades.

Uno de los temas que cuestionan el uso de los fondos como los que otorgó el Banco Municipal para la construcción de viviendas y distintas obras y que según ellxs y distintos organismos esto está siendo incumplido e incluso modificado. Además rechazan algunas modificaciones de la Ley de urbanización 3.343-y que había sido creada por ellxs mismos- entre las que se prohibía desalojos. Esto último teniendo en cuenta el intento del organismo del gobierno, la Secretaría de Integración Social y Urbana (encargado de reurbanizar el barrio) donde hace unos meses implementó un protocolo de desalojo e incluso a fines de febrero de manera extorsiva y mediante la policía desalojo violentamente a una familia de vecinxs (http://acij.org.ar/desalojo-forzoso-en-la-villa-31-bis-lo-que-no-debe-suceder-en-los-procesos-de-reurbanizacion/ y https://www.cels.org.ar/web/2018/03/a-partir-del-desalojo-en-villa-31-los-conflictos-se-resuelven-con-mas-participacion/).

Por otra parte otro de los reclamos es la falta de control y mal estado de algunas obras y la falta de insumos de seguridad en buen estado. Basta recordar que en julio murió calcinada la vecina Rufalda Lescano y cuando lxs vecinxs intentaron usar los matafuegos de aquellxs que habían sido relocalizadxs, se encontraron con que estos estaban vencidos, más allá de que la tardanza de lxs bomberxs, entre otros hechos que dificultaron el accionar a tiempo.

 

Comunicado de ayer de la Mesa por la urbanización Villa 31-31bis durante la medida:

Masiva movilización y corte en defensa de nuestra vivienda y nuestro barrio.

– Sin acuerdo del barrio no puede presentarse el dictamen en la legislatura.
– Derogación ya del protocolo que habilita desalojos forzosos.
– La tierra y el espacio aéreo son nuestros.

Por una urbanización real y participativa. 
¡Que el dictamen se escriba en el barrio! 
¡La Villa 31 no se vende! ¡Se defiende!

“Yerbatazo” en la Ciudad de Buenos Aires

27.8.2018

Por ANRed

Desde las 11 organizaciones sociales y cooperativistas nucleadas en el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) realizarán un “Yerbatazo” frente a las puertas del Ministerio de Trabajo (Alem 600), en la Ciudad de Buenos Aires, como lanzamiento de un plan de lucha en reclamo de condiciones de trabajo y salariales dignas para los trabajadores y trabajadoras tareferas de Misiones. “¿Cómo podemos estar cobrando los tareferos, que somos quienes realizamos la tarea más pesada de toda la actividad, tan solo 0,90 centavos por kilo cosechado, cuando el kilo de yerba ya está a 80 pesos en las góndolas, por culpa justamente de esa maldita inflación? ¿Acaso la inflación corre para el precio de todas las cosas, menos para nuestro salario?”, denuncian.

 

“La situación de los tareferos es cada vez más crítica -denuncian en la convocatoria. Se agrava año a año el no cumplimiento por parte de los contratistas del pago a los tareferos según valores de convenio (en 2018 debía ser de $1.450 la tonelada de hoja verde). La inflación del año pasado fue del 24,7%, y la de este año se estima que superará el 32%. Mientras tanto, en muchos lugares seguimos cobrando el precio viejo, de solo 900 pesos la tonelada de hoja verde, lo cual constituye una verdadera burla, y una humillación, para nuestra pesada tarea”, denuncian los trabajadores tareferos, nucleados en la organización.

Los trabajadores y trabajadoras tareferas denuncian el impacto de la inflación a nivel nacional, además de la brecha cada vez más amplia entre lo que cobran por su producción y los precios con los que la yerba llega a las góndolas: ¿Cómo podemos estar cobrando los tareferos, que somos quienes realizamos la tarea más pesada de toda la actividad, tan solo 0,90 centavos por kilo cosechado, cuando el kilo de yerba ya está a 80 pesos en las góndolas, por culpa justamente de esa maldita inflación? ¿Acaso la inflación corre para el precio de todas las cosas, menos para nuestro salario?”, se preguntan, incrédulos y señalan que “ningún aumento de sueldos por debajo de la inflación puede ser aceptable”.

La situación del sector se ve agravada por las últimas medidas del Ministerio de Trabajo, que tiene la intención de volver a llevar el valor del subsidio interzafra a $2.300, que es el subsidio cobrado entre las cosechas, por la falta de otras opciones de trabajo en la zona. Algo que los trabajadores consideran “un monto miserable”. Además, los trabajadores denuncian que “este año le piensan pagar el interzafra tan solo a 2000 personas, cuando se calcula que los tareferos en actividad somos más de 17.000 a lo largo de toda la provincia”.

En concreto, los reclamos que llevarán los tareferos y tarefereas el Ministerio de Trabajo son: aumento del Subsidio Inter zafra a $6.500 para los 17.000 en todo Misiones; que el pago se haga durante 6 meses (comenzando en octubre); que el Ministerio de Trabajo flexibilice los requisitos para acceder al inter zafra; que aumente un 35% el precio de la hoja verde, acorde a la inflación; el rechazo al pago de la tonelada por debajo del precio de convenio; y en exigencia de “Basta de esclavitud laboral”.

En tanto, las movilizaciones también se darán en Misiones, donde tareferos y tareferas realizarán cortes de ruta en la provincia, como el caso de los tareferos de la localidad de Montecarlo, que desde temprano se encuentran cortando la Ruta Nacional 12.

Sindicatos de la salud denuncian al gobierno de Larreta por el incendio del CeSAC Lugano

26.8.2018

FESPROSA respaldó al gremio porteño APSS que responsabiliza a la desidia del gobierno de Rodríguez Larreta por un incendio en un centro de atención de Lugano y exige una respuesta urgente para los profesionales y la comunidad afectada.

La Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), gremio que representa a 30 mil médicos, profesionales y trabajadores de la salud de 600 hospitales de todo el país, respaldó hoy la denuncia de la Asociación de Profesionales del Servicio Social (APSS) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que precisó que “en la madrugada de este sábado 25 de agosto fue destruido completamente, producto de un incendio –de aún incierta causal- el Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) número 14 de Lugano, ubicado en villa Cildañez, perteneciente al área programática del Hospital Piñero”.

“En dicho Centro de Salud se viene prometiendo una renovación desde el año pasado con la construcción de un Centro de Especialidades Médicas de Atención Ambulatoria de Referencia (CEMAR), que de por sí ya no respondía a las necesidades del CeSAC, porque es un espacio más pequeño. Una obra que se encuentra parada hace más de un mes por falta de presupuesto y de pago del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a las empresas tercerizadas que la realizaban. En el CeSAC trabajan más de 30 trabajadores y se atienden centenares de usuarios a diario en una de las zonas más vulnerables de la CABA”, precisaron.

“La zona sur de la ciudad, y precisamente la comuna del barrio de Lugano acarrea los peores indicadores socio económicos y de salud de la CABA que duplican o triplican los de las zonas más acaudaladas. Los hechos ocurridos no hacen más que demostrarnos el vaciamiento que se está haciendo del sistema de salud pública, de sus establecimientos y de la atención de la salud de la población más pobre de la CABA. Esto no hace más que recortar aún más la accesibilidad de la población a la salud pública”, continuaron.

Los trabajadores denuncian que como parte de los recortes y ajustes de la Ciudad se quitaron de los centros de salud los cuidadores nocturnos. ·La construcción del CeSAC era sumamente precaria, de esta manera se explica que haya ardido tan rápidamente y que la destrucción sea total, la falta de espacio, consultorios y espacios comunes, cocina, baños en condiciones era la realidad del CeSAC. Todo lo cual, habilitaba distintos tipos de instalaciones precarias bajo el intento de resolver las falencias y poder trabajar. El CeSAC fue inaugurado durante los años de la última dictadura militar, y de aquí a esta parte, nunca se hicieron allí más que reformas paliativas. Las últimas fueron luego del último incendio ocurrido hace aproximadamente 5 años. Sí, porque esto ya sucedió. Pero aún así sus trabajadores y usuarios seguían utilizando un establecimiento en condiciones preparadas para el desastre. Los reclamos no fueron escuchados. Los trabajadores pudieron saber que las alarmas de incendio no funcionaron, asimismo, que, las paredes ardieron en pocos minutos, los bomberos no pudieron frenarlo antes. Más allá o más acá de la causa que lo generó, esto era lo que podía suceder tarde o temprano”, denunciaron.

“Aún así, funcionaban allí programas, talleres y atención por consultorio: Programas de tuberculosis, salud sexual y reproductiva, de diabetes y obesidad, de consumo problemático de sustancias; espacios de promoción y prevención de la salud varios como la juegoteca de niños, el espacio de lectura, entre otros que se realizaban tanto en el CeSAC como en organizaciones e instituciones del barrio”, explicaron.

“Esta mañana nos hicimos presentes en el Centro de Salud en el cual diferentes funcionarios del Ministerio se acercaron al Centro sin brindar mayor información y sugiriendo ideas que niegan la precarización en las condiciones laborales de los trabajadores que trabajaban y atendían a la población en un establecimiento que atentaba contra su seguridad. A partir de la interpelación de los trabajadores se comprometieron a tener una reunión el próximo lunes en el CeSAC 44”, revelaron.

“No queremos la disgregación del equipo de trabajo, no queremos traslados temporales que luego terminan siendo definitivos. No queremos salidas fáciles, no esperamos respuestas evasivas, los trabajadores sabemos que esto era la crónica de una muerte anunciada”, advirtieron.

“Expresamos nuestra profunda solidaridad con trabajadores y usuarios del CeSAC 14, con toda la comunidad y seguimos acompañando cualquier iniciativa que tengan en defensa de garantizar la atención a la población, las condiciones de trabajo de todos y cada uno y la urgente reconstrucción del Centro de Salud”, finalizaron.

Por su parte, el presidente de la FESPROSA, el médico Jorge Yabkowski, expresó al respecto: “Le pedimos al jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, que solucione de manera urgente la situación laboral de los trabajadores del CeSAC 14 y que, tal como piden y como es necesidad de la comunidad, no sean reubicados en otros lugares, sino que se reconstruya de manera inmediata el lugar de trabajo y que se mejore el estado de todos estos centros de salud porteños”.

Incendio en el CeSAC 14 en la Ciudad de Buenos Aires: “Otra vez la desidia y ajuste estatal”

25.8.2018

Por Asociación de Profesionales de Servicio Social

Esta madrugada, el Centro de Salud y Acción Comunitaria N° 14, ubicado en Dr. Horacio Casco 4446, en el barrio porteño de Parque Avellaneda, quedó “hecho cenizas”. Aún se desconocen las causas que originaron el incendio. Desde la Asociación de Profesionales de Servicio Social (APSS GCBA) denuncian que “esto no hace más que recortar aún más la accesibilidad de la población a la salud pública”. Asimismo afirman que “la construcción del CeSAC era sumamente precaria” y que desde su inauguración, durante los años de la última dictadura militar, “nunca se hicieron más que reformas paliativas”.

 

CeSAC 14 de Parque Avellaneda hecho cenizas. Otra vez la desidia y ajuste estatal

 

En la madrugada de hoy sábado 25 de agosto fue destruido completamente producto de un incendio -de aún incierta causal- el CeSAC 14 de Parque Avellaneda, ubicado en Villa Cildáñez, perteneciente al área programática del Hospital Piñero.

En dicho Centro de Salud se viene prometiendo una renovación desde el año pasado con la construcción de un Cemar, que de por sí ya no respondía a las necesidades del CeSAC, porque es un espacio más pequeño. Una obra que se encuentra parada hace más de un mes por falta de presupuesto y de pago del GCBA a las empresas tercerizadas que la realizaban. En el Cesac trabajan más de 30 trabajadorxs y se atienden centenares de usuarixs a diario en una de las zonas más vulnerables de la CABA.

La zona sur de la ciudad acarrea los peores indicadores socio económicos y de salud de la CABA que duplican o triplican los de las zonas más acaudaladas. Los hechos ocurridos no hacen más que demostrarnos el vaciamiento que se está haciendo del sistema de salud pública, de sus establecimientos y de la atención de la salud de la población más pobre de la CABA. Esto no hace más que recortar aún más la accesibilidad de la población a la salud pública.

Lxs trabajadorxs denuncian que como parte de los recortes y ajustes de la ciudad se quitaron de los centros de salud los cuidadores nocturnos.

La construcción del CeSAC era sumamente precaria, de esta manera se explica que haya ardido tan rápidamente y que la destrucción sea total, la falta de espacio, consultorios y espacios comunes, cocina, baños en condiciones era la realidad del CeSAC. Todo lo cual, habilitaba distintos tipos de instalaciones precarias bajo el intento de resolver las falencias y poder trabajar. El Cesac fue inaugurado durante los años de la última dictadura militar, y de aquí a esta parte, nunca se hicieron allí más que reformas paliativas. Las últimas fueron luego del último incendio ocurrido hace aproximadamente 5 años. Sí, porque esto ya sucedió. Pero aún así sus trabajadorxs y usuarixs seguían utilizando un establecimiento en condiciones preparadas para el desastre. Los reclamos no fueron escuchados. Lxs trabajadorxs pudieron saber que las alarmas de incendio no funcionaron, asimismo, que, las paredes ardieron en pocos minutos, los bomberos no pudieron frenarlo antes. Más allá o más acá de la causa que lo generó, esto era lo que podía suceder tarde o temprano.

Aún así, funcionaban allí programas, talleres y atención por consultorio: Programas de tuberculosis, salud sexual y reproductiva, de diabetes y obesidad, de consumo problemático de sustancias; espacios de promoción y prevención de la salud varios como la juegoteca de niñxs, el espacio de lectura, entre otros que se realizaban tanto en el CeSAC como en organizaciones e instituciones del barrio.

Esta mañana nos hicimos presentes en el Centro de Salud en el cual diferentes funcionarios del Ministerio se acercaron al Centro sin brindar mayor información y sugiriendo ideas que niegan la precarización en las condiciones laborales de lxs trabajadorxs que trabajaban y atendían a la población en un establecimiento que atentaba contra su seguridad. A partir de la interpelación de lxs trabajadorxs se comprometieron a tener una reunión el próximo lunes en el CeSAC 44.

No queremos la disgregación del equipo de trabajo, no queremos traslados temporales que luego terminan siendo definitivos. No queremos salidas fáciles, no esperamos respuestas evasivas, lxs trabajadorxs sabemos que esto era la crónica de una muerte anunciada.

Expresamos nuestra profunda solidaridad con trabajadorxs y usuarixs del CeSAC, con toda la comunidad y seguimos acompañando cualquier iniciativa que tengan en defensa de garantizar la atención a la población, las condiciones de trabajo de todxs y cada uno y la urgente reconstrucción del Centro de Salud.

En defensa de la educación pública: ¿Cómo sigue la pelea en los terciarios?

24.8.2018

Por Cuky Lachanga

Una crisis de la educación pública que atraviesa todos los niveles, un ajuste en curso, la lucha y organización que se extienden a cada rincón del país. Los estudiantes terciarios, con las mujeres al frente, también somos parte de esta pelea.

Hace tan solo unos meses el grito contra la Unicaba se hizo sentir. Es que nadie está dispuesto a aceptar, sin dar pelea, que nos dejen sin los 29 institutos de formación docente que hay en CABA. Es parte del plan general del macrismo, no solo de ajuste, sino también de un cambio a fondo en la educación, por un modelo donde las evaluaciones estandarizadas, las plataformas digitales estén a la orden del día y por lo tanto que el rol docente sea la de un simple reproductor de los esquemas que ya vienen armados por empresas y editoriales. Una receta a imagen y semejanza de organismos como el Banco Mundial, que también incluye al resto de los niveles educativos y la educación especial.

El oficialismo se prepara para hacer pasar el proyecto a fines de septiembre. Su plan original no es viable, la propia oposición de la comunidad educativa le puso un freno, pero como anunciaron en el inicio de sesiones de la Comisión de Educación en la Legislatura votarían un nuevo proyecto que plantea la creación de la Universidad Docente a la vez que se mantienen los profesorados actuales. La convivencia, como ya hemos denunciado desde un principio, implica el ahogo de los institutos y un cierre a largo plazo. Mientras tanto ya hay denuncias en provincia de Bs. As. y en el interior de cursos y carreras que cierran. El gobierno se propone cambiar el modelo de formación docente a nivel nacional.

Mientras tanto con el inicio de clases en los profesorados ya se están realizando las primeras asambleas para definir los pasos a seguir, este próximo 4 de Septiembre se convoca una nueva movilización.

 

El ajuste y el ataque a la educación pública están en marcha

 

Hace tan solo unas semanas, la tragedia en la escuela de Moreno destapó la bronca que se venía a acumulando. Dos víctimas de la desidia, con la responsabilidad directa del gobierno de María Eugenia Vidal (PRO) y la intendencia de Walter Festa (UC) donde ambos gobiernos dejaron en claro una cuestión estructural: nuestras vidas, las de los laburantes y sectores populares, no valen nada. Pero también fue en ese momento cuando miles salimos a la calles, por Sandra y por Rubén y porque estamos hartos de estudiar y trabajar en situaciones de riesgo, con establecimientos que se caen a pedazos, una realidad no solo de la Provincia de Buenos Aires sino de todo el país, pero lamentablemente una vez más los sindicatos como UTE-CTERA en manos del kirchnerismo no hicieron nada para nacionalizar esta pelea por mejoras edilicias y condiciones dignas de trabajo y de estudio.

La lucha universitaria, con paro en todo el país, asambleas y marchas masivas, es parte de esta bronca. Para nuestras compañeras y compañeros en la Universidad, también peligran sus lugares de formación, investigación, y trabajo. La propuesta salarial a los docentes universitarios de un 10.8% fue directamente una tomada de pelo, mientras siguen siendo miles los docentes ad honorem, algo que puede sonar ilógico pero es la realidad de muchas universidades hoy.

Macri dijo que: “el presupuesto 2019 será la prueba de fuego para sustentar el acuerdo con el FMI”, es decir que como parte del nuevo pacto con el FMI el gobierno tiene que recortar unos 300.000 millones del presupuesto para el año que viene, que se votará en poco tiempo y que ya están negociando todos los partidos a espaldas de nosotros, desde los radicales y cambiemos, hasta el peronismo. La inflación se calcula en más del 30%, los tarifazos que siguen, como el aumento del boleto en los últimos días y la devaluación es una presión al recorte de los presupuestos. Cada vez se hace más difícil sostener el gasto de los viajes, los apuntes, algunos deben dejar de estudiar para poder trabajar más horas. No queremos que ningún estudiante más tenga que abandonar.

La situación se agrava cada vez más, mientras por un lado el oficialismo ajusta y achica, cada vez más se acelera el saqueo de los recursos públicos del país, con la fuga de capitales y un nuevo endeudamiento de la mano de un nuevo pacto con el FMI. Tan solo durante el primer semestre del año se fugaron U$S 16.676 millones, lo que equivale a casi cinco presupuestos actuales de las 57 universidades públicas de todo el país. Por eso como venimos planteando desde la 9 de Abril y Pan y Rosas en los terciarios, no hay que pagar la deuda externa, que toda esa plata se destine a salud y educación.

Pero el ajuste no es sólo a la educación pública, como estamos viendo en otros sectores que están saliendo a luchar como los trabajadores de Télam que fueron despedidos o en el Astillero Río Santiago que días atrás sufrieron la brutal represión de la Policía de Vidal cuando se estaban movilizando en defensa de sus puestos de trabajo y que enfrentaron con total moral y valentía y son sin dudas un ejemplo de lucha.

 

Que la marea verde entre a todos los profesorados

 

El movimiento de mujeres que copó las calles al grito de aborto legal en el hospital para todos los cuerpos gestantes, demostró que hay fuerzas para arrancar nuestros derechos. Miles de jóvenes estudiantes secundarias, terciarias y universitarias salieron decididas a patear el tablero, a cuestionar aquello que nadie cuestionaba y que ahora, después de la bochornosa y jurásica sesión del Senado aquel 8 de agosto, también cuestiona que sean unos pocos los que decidan sobre la vida de millones, que mientras hay ajuste los curas sigan cobrando sueldos de más de 46.000 pesos, que mientras se desfinancia la educación pública sigan destinando miles de pesos a la educación religiosa en nuestro país. Por eso, además de la pelea por el aborto legal, sigue creciendo la demanda por la separación de la Iglesia y el Estado, porque a pesar de que senadoras como Cristina Kirchner nos pidan que no nos enojemos con la Iglesia (que le dan 130 millones de pesos al año), estamos enojadas porque sabemos que es esa misma Iglesia la que, por ejemplo, se niega al derecho elemental a que por ejemplo se dé educación sexual en las escuelas. La campaña impulsada por Nicolás del Caño, Myriam Bregman y Nathalia González Seligra del PTS-FIT, ya recolectó más de 90.000 adhesiones por la “derogación de los privilegios de la Iglesia Católica”.

Ya no hay vuelta atrás, “la revolución de las hijas” o “la marea verde” llegó para quedarse y el desafío es que esa misma fuerza se siga extendiendo, que se transforme en organización en cada lugar de trabajo y estudio. Es el momento de redoblar la apuesta, la fuerza del movimiento de mujeres que se demostró en la calles el 8A tiene que entrar a cada profesorado, para seguir organizadas en la pelea por nuestros derechos pero también en la defensa de la educación pública.

La lucha de los docentes y estudiantes universitarios cobra fuerza en todo el país, la coordinación de los sectores en lucha sería un salto en la pelea contra los planes del macrismo. Debemos imponerle a los sindicatos kirchneristas que dicen ser opositores, y que vienen pensando más en la elección del 2019 que enfrentar verdaderamente el plan de ajuste del macrismo, la unidad de todos los sectores en lucha, con un paro nacional y plan de lucha escalonado. Para esto, debemos impulsar asambleas en todos los lugares de estudio y trabajo, donde ellos no lo hagan, planteando la unidad y la exigencia al paro con movilización. En nuestros profesorados tenemos que repudiar que la CET decida por encima de los estudiantes, e imponerles que sean los mandatos de base y asambleas los que decidan cómo seguir, Desde la 9 de abril y Pan y Rosas, propusimos esto y armar una columna propia de terciarios en la movilización del 30 buscando la unidad.

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