Aumentará el ABL

2.10.2013

El ABL porteño aumentará en promedio un 21% durante 2014. El mayor peso del ajuste recaerá sobre un grupo de 55.000 propiedades que, según fuentes oficiales, sufrirán entre el 30% y el 40% de alza en ese impuesto, que integra el gravamen inmobiliario con la tasa de higiene urbana. Por ley, el alza no puede superar ese 40 por ciento.

Así surge del proyecto de presupuesto de ingresos y gastos para el año próximo que el gobierno de la ciudad envió ayer a la Legislatura. El borrador estima que la recaudación en concepto de ABL crecerá de $ 3585 millones a $ 4343 millones en 2014.

El total de los recursos, explicaron voceros del Ministerio de Hacienda, fue calculado en $ 58.422 millones, mientras que el gasto subirá a 59.500 millones de pesos. Se trata de un 23% más de lo que el Estado porteño habrá desembolsado a fines de este año y contiene una fuerte apuesta a la obra pública.

Cabe destacar que el 46,7% del gasto estimado irá a sueldos. En promedio, se calcula un 22 por ciento de alza salarial para los empleados.

Por primera vez, el presupuesto contempla la inflación medida por la Ciudad y no la del Indec: la pauta prevista es del 24,2 por ciento.

El aumento del ABL será el tercero consecutivo, pero no el último. En 2011, una ley habilitó al Poder Ejecutivo a actualizar una vez por año las valuaciones fiscales de los inmuebles, lo que impacta directamente en el monto del impuesto.

En 2014, según las previsiones, la mayoría de las partidas (1.030.000, el 56,9% del padrón) subirá entre 10 y 20 por ciento. El 27,1% (490.000 partidas) se incrementarán hasta 10%, mientras que otras 80.000 (4,4% del padrón) registrarán un alza de entre 20% y 30%.

En el 3% del padrón -unos 55.000 inmuebles- el impacto será de entre el 30 y el 40 por ciento. En cambio, no habrá modificaciones en otros gravámenes. Los ingresos por patentes fueron ponderados en un 24% más que para 2013; el aumento está ligado al precio de los vehículos, en cuya actualización no tiene incidencia el gobierno porteño.

De los 59.500 millones de pesos que dispondrá Mauricio Macri para invertir el año próximo, 10.137 millones (17%) serán destinados a infraestructura urbana. En ese rubro se destacan $ 1700 millones para el subte, principalmente la extensión de la línea H y la adquisición de material rodante.

La red recibirá, además, 960 millones de pesos en concepto de subsidio a la tarifa, que el gobierno porteño volvió a fijar en 3,50 pesos, al igual que lo había previsto para este año. No obstante, el valor se mantiene en 2,50 pesos porque el pretendido incremento fue frenado tras un recurso de amparo. La Ciudad confía en que la causa ya estará resuelta para enero próximo, y eso habilitará la suba prevista.

En tanto, la concreción de obras hidráulicas demoradas figura con fondos por 620 millones de pesos. De ese total, $ 370 millones corresponden a la adecuación de la cuenca del arroyo Vega, que provoca habituales inundaciones en Belgrano.

En principio, esos $ 370 millones serían aportados por un crédito del Banco Mundial; si no, la voluntad del gobierno porteño es financiar los trabajos con partidas propias para evitar más conflictos con los vecinos de ese barrio. Así lo confirmó el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti.

El proyecto, que la Comisión de Presupuesto comenzará a debatir en noviembre, prevé además $ 510 millones para infraestructura escolar, $ 630 millones para obras en hospitales y $ 610 millones para urbanización de villas y construcción de viviendas sociales. A los hospitales también se destinarán $ 70 millones para incorporar equipamiento médico.

En el rubro Movilidad, junto con el subte, el borrador incluye una partida por 350 millones de pesos para dos nuevas líneas de Metrobus, cuyas trazas permanecen en estudio y todavía no fueron definidas. Una de las alternativas es emplazar un ramal sobre la avenida Cabildo, que conecte con un sistema similar sobre las avenidas Maipú, Santa Fe y Centenario, pasando por Vicente López y hasta San Isidro.

También se propone destinar $ 230 millones a más obras de peatonalización del centro porteño.

Para otras obras destacadas se prevé, por ejemplo, un desembolso de $ 148 millones para la remodelación del Teatro San Martín, luego de la venta de una serie de inmuebles estatales hoy en desuso, que será la fuente de financiación.

Asimismo, recibirá una inyección de 145 millones de pesos la construcción de un nuevo centro de exposiciones que reemplazará al existente en el mismo predio junto a la Facultad de Derecho.

En cambio, no parece haber mucha fe en el gobierno porteño en poder avanzar con el Centro Cívico, junto al hospital Borda, en Barracas. Cuenta con una partida de $ 70 millones, suficiente para una primera etapa, en caso de que la Justicia destrabe la construcción.

CABA: Presupuesto 2014

2.10.2013

El ajuste del ABL es uno de los puntos que incluyó el Gobierno porteño en el proyecto de Presupuesto para 2014, que ya se encuentra en la Legislatura para su tratamiento.


En declaraciones a radio del Plata, Grindetti sostuvo que "no hay un incremento adicional de alícuotas" del ABL, sino "actualizaciones que obeceden a una ley de 2011 y a otra de este año que fijó el tope de 40 por ciento" a la suba de esa tasa.

"Como resultado de eso, (el ABL) aumentará alrededor de un 24 por ciento promedio. El tope de 40 por ciento lo recibe el 3 por ciento de las viviendas, unas 55 mil", precisó.

Además, puntualizó que el 60 por ciento de las propiedades tendrá aumentos de entre 10 y 20 por ciento, mientras que para un 27 por ciento de los inmuebles, la suba oscilará del 20 al 30 por ciento".

La iniciativa oficial prevé un gasto total de 59.500 millones de pesos, un 23 por ciento más que el ejercicio anterior.

Los recursos proyectados ascienden a 58.422 millones de pesos, lo que significa un incremento del 13 por ciento.

El Ejecutivo porteño hizo los cálculos de gastos para el año entrante previendo una inflación del 24 por ciento y un dólar promedio de 6,90 pesos.

Organicemos la resistencia contra la evaluación. Rechacemos la evaluación censal en séptimo grado

1.10.2013

La evaluación estilo Pro está en marcha: ya hay dos proyectos en la Legislatura que apuntan a  poner otra vez nuevamente el acento en el desempeño docente con el objetivo de culparnos  de los males del sistema. Pero antes de que se aprueben, el PRO va a dar un primer paso: realizarán una “evaluación censal” en séptimo grado, una evaluación distinta a las que se viene realizando en los séptimos grados hasta el momento, con el objetivo concreto de rankear a las escuelas. Que la evaluación sea censal implica que está pensada para ser realizada por TODAS las escuelas y que, por tanto, la idea es compararlas entre sí. Con esos datos obtenidos se pueden elaborar los llamados rankings de escuelas que ya vienen siendo parte de las medidas mercantilistas aplicadas en educación a nivel mundial e impulsadas por organismos internacionales.

 
Esta nueva evaluación, en la Ciudad de Buenos Aires, se enmarca en la confección de los nuevos “Boletines tu escuela” que ya empezaron a circular. En ellos detallan datos como  el total de la población de las escuelas, promedio de repetición, deserción y sobreedad. Su idea es perfeccionar estos boletines y poder confeccionar rankings de escuelas, como se hace en los países que el PRO toma como modelo (Chile por ejemplo). Esta “evaluación censal” tiene ese objetivo. La evaluación es anónima para los alumnos pero no para las instituciones. Quieren más evaluación para recabar datos que sirvan hacer rankings de escuelas y así segregar, crear escuelas de pobres, escuelas de repitentes o escuelas de hijos de profesionales.  
 
Cabe aclarar que las evaluaciones de este tipo, que se vienen implementando en países como México, Chile o Estados Unidos, no están dando los resultados buscados. Lo que se logra, además, es el empobrecimiento del curriculo ya que, frente a los premios y castigos que se ofrecen para las calificaciones obtenidas por las escuelas, la tendencia apunta a la preparación o adiestramiento previo a los exámenes.
También habría que pensar el fin perseguido a la hora de elaborar un ranking y si esto debería aplicarse al sistema educativo. ¿Podemos rankear escuelas según parámetros de resultados cual si fueran empresas que ofrecen servicios? ¿Qué se busca al comparar escuelas sin tener en cuenta sus situaciones particulares determinadas por el contexto en el que están inmersas?  
 

Esta evaluación, al igual que los proyectos que hay en la Legislatura, aspira a una evaluación para forjar un sistema educativo regido por la competencia: competencia entre docentes, competencia entre instituciones educativas, competencia entre alumnos. Pretende establecer ranking de docentes, atando el salario de los mismos al rendimiento obtenido. Pretende hacer rankings de alumnos para determinar quiénes pueden acceder a cada tipo de educación. Pretende hacer rankings de escuelas para ponerles con el tiempo el precio a la cuota.

Por eso es necesario que organicemos en las escuelas y en los distritos el rechazo a esta nueva evaluación. Podemos entregarla en blanco, al igual que lo hicimos cuando nos quisieron venir a evaluar a los docentes con los mismos objetivos, explicando a los padres de nuestros alumnos por qué lo haremos. En este caso los docentes de séptimo grado tienen un rol principal en el rechazo a este tipo de instrumentos evaluativos pero debemos organizarnos a nivel escuela y por distrito frente a este nuevo ataque a la escuela pública.

Sigamos defendiendo juntos una escuela pública para todos.

Comisión de Educación – Ademys

METROBUS: ¿UNA OBRA EMBLEMÁTICA?

1.10.2013

Carlos Montero

Mauricio Macri intenta demostrar que los carriles exclusivos para colectivos que pasan por la Av. 9 de Julio son un Metrobús. Esta fue una visión mentirosa  de un Gobierno apurado en mostrar alguna obra antes que lleguen las elecciones de octubre. Esta parece ser la obra máxima de  casi 6 años de gestión.

 

En principio, el metrobús, en las grandes ciudades del mundo, es un conjunto de 2 o 3 colectivos con fuelles que los unen y que recorren largas distancias casi en línea recta y que se instala por avenidas reemplazando al subterráneo.

 

El “metrobús de Macri” de la 9 de julio  no recorre más que unas cuadras, se trata de colectivos comunes y corrientes que se superponen con el subte. Dicen que unen Plaza Constitución con Retiro, pero en realidad llegan hasta la Av. San Juan y del otro lado hasta Arroyo y después siguen sus intrincados recorridos. No es ni un metrobús, no une largas distancias y no va a donde dicen que va y debajo pasa el subte.

 

Más allá de estos “pequeños detalles”, aquí va una serie de dudas:

 

–          ¿La legislatura porteña aprobó este improvisado diseño del “metrobús”? ¿La Legislatura conocía este proyecto en detalle? Se hicieron las audiencias públicas para estas obras de la 9 de Julio? Tuvo doble tratamiento? ¿Estaba en conocimiento del Poder Legislativo porteño que se removerían 300 árboles, 10 plazoletas y varios monumentos y que finalmente aparecerían túneles al final del camino?

 

–          ¿Será verdad que al metrobús se le asignó originalmente un presupuesto de 114 millones y finalmente su costo fue de 175 millones de pesos?

 

–          ¿Será verdad que no tuvieron en cuenta al colocar las estaciones en el centro de los carriles exclusivos que los colectivos tienen las puertas de ascenso y descenso a la derecha? ¿Será verdad que a raíz de este “olvido” los colectivos circulan en forma contraria a los automóviles con alto riesgo para peatones y automovilistas?

 

–          ¿Será verdad que como consecuencia de esta forma de circular el Gobierno de Macri se vio obligado a colocar estos enormes separadores para que no se encandilen? ¿Será verdad que es tal su improvisación que ni figuran en el presupuesto original?

 

–          ¿Será verdad que con esta improvisación, no se tuvieron en cuenta los enormes riesgos que se producen en el transito  al ingreso o egreso de los carriles exclusivos porque se entrecruzan para continuar con la circulación normal?

 

–          ¿Será verdad que para evitar mayores accidentes se destinan 140 policías de tránsito en todo el recorrido, dado lo antinatural de todas las modificaciones realizadas (colectivos que circulan enfrentados con los autos, prohibición de girar a la izquierda, cruces a la entrada y salida de los carriles exclusivos)?

 

–          ¿Será verdad que para resolver los nudos que se arman en la entrada y salida del recorrido no queda otra alternativa que realizar túneles? ¿Será verdad que el Sec. de Transporte Dietrich, en la Legislatura, primero informó que sería uno de 400 metros y ahora son dos de 200 metros y que en ningún caso hay estudios de impacto ambiental?

 

–          ¿Será verdad que se intenta pasar a los túneles como una “obra complementaria” al Metrobús para que no intervenga la Legislatura ni haya audiencias públicas? (Su costo es mayor al inicial del “Metrobús”).

 

–          ¿Será verdad que esta obra la licita AUSA en lugar de la Secretaría de Transporte como sí ocurrió con la construcción de los carriles exclusivos? ¿Será verdad que la licitación realizada por  AUSA permite que las contrataciones  sean con normas más flexibles a las del Ejecutivo de la Ciudad?

 

–          ¿Será verdad que el Secretario  de Transporte, Dietrich, en la legislatura informó que el túnel costaría 22 millones y ahora se habla de más de 127 millones de pesos?

 

–          ¿Será verdad que la obra para realizar el túnel le fue preadjudicada a la empresa que preside el suegro del Presidente de AUSA? El Presidente de AUSA es Gustavo Matta y Trejo y su suegro es Tito Biagini, Presidente de José Cartellone Construcciones Civiles S.A., la empresa beneficiada.

 

Esta obra emblemática de más de 6 años de Gobierno de Mauricio Macri está cargada de improvisaciones, de sospechas sobre su transparencia, de incumplimientos de procedimientos legales, etc. Realmente no es lo mejor para mostrar. O es una perfecta muestra de cómo gestiona el Gobierno Porteño de Mauricio Macri.

 

Pero sobre el anterior  punto, cabe hacerse una pregunta: ¿Si la licitación para construir  el túnel en lugar de realizarla AUSA, la concretaba la Secretaría de Transporte, la empresa adjudicada hubiera sido la del suegro del Presidente de AUSA? ¿Si fuera así porque no la hizo la autoridad correspondiente que es la Secretaría de Transporte. Sospechoso, no?

 

¿El túnel desde la calle Arroyo quien lo licitará, AUSA o la Secretaría de Transporte?

 

¿ALGUIEN PODRÁ EXPLICAR PORQUE SE UTILIZA A AUSA PARA REALIZAR OBRAS QUE SE SUBCONTRATAN CON TERCEROS? ¿Por qué AUSA fue la encargada de construir con empresas tercerizadas los paso a nivel (sapitos) para autos particulares en la zona Norte de la Ciudad con un préstamo que era para la prolongación de la red de subtes? ¿O por qué AUSA contrató a las empresas privadas que remodelaron Puente Pacífico?  

 

Por último, volvemos: Todo lo enumerado reafirma que lo mejor hubiera sido que se actuara con sentido común. Y este sentido común nos dice a todos que esos carriles exclusivos deberían haber sido las calles paralelas a la Av. 9 de Julio (Lima, Cerrito, Bernardo de Irigoyen y Carlos Pellegrini) y no hubiera habido ningún problema de circulación, no habría habido mayores gastos y no se habría afectado la fisonomía emblemática de la Ciudad de Buenos Aires como es la Av. 9 de Julio con su obelisco. ESTA ES LA OBRA EMBLEMATICA DE LA GESTION DE MAURICIO MACRI.

Juicio ético y popular contra las corporaciones de la Ciudad de Buenos Aires

26.9.2013

La audiencia inicial se realizó este miércoles 25 de setiembre en la Legislatura porteña a través de la convocatoria de distintas organizaciones sociales, políticas y culturales. Este primer debate se centró en la empresa constructora IRSA, sus proyectos inmobiliarios y sus negocios con los gobiernos nacional y porteño. Referentes de diversos movimientos y asambleas dieron testimonio sobre la forma en que sus vidas son y serán afectadas por los emprendimientos de esta corporación. Red Eco Alternativo y La Retaguardia 


(Red Eco / La Retaguardia) Ciudad de Buenos Aires – La propuesta tiene como antecedente el juicio ético a las trasnacionales que se realizó en 2011. Bajo el mismo objetivo de juzgar el accionar de aquellos que perjudican la calidad de vida de las personas, la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, el Colectivo por la Igualdad, el Frente Popular Darío Santillán, Pañuelos en Rebeldía, entre muchos otros, convocaron a esta primera audiencia para dar a conocer las actividades y emprendimientos de IRSA. A lo largo de las próximas semanas se debatirán sobre otros grupos económicos, como Roggio, Cirigliano, Riva S.A., Ashira y Urbasur en distintos puntos de la Ciudad, y a fines de noviembre se dará a conocer la sentencia común que elaborará el Tribunal Ético Popular, integrado por Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz, Serpaj), Nora Cortiñas y Mirta Baravalle (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora), Osvaldo Bayer (escritor), Vicente Zito Lema (escritor y abogado de derechos humanos), Herman Schiller (periodista), Liliana Daunes (comunicadora feminista), Gabriela Massuh (escritora) y Maristella Svampa (socióloga y escritora). 
Al iniciar la jornada, , que fue transmitida por La Retaguardia, Jonatan Emanuel Baldiviezo, coordinador de las Fiscalías Populares, explicó que la idea es que estos procesos tengan rigurosidad científica, que reflejen la lucha cotidiana en la Ciudad de Buenos Aires, y que tengan la mayor presencia posible de afectados y víctimas de estas políticas urbanas de las corporaciones denunciadas.
“En este primer caso, la audiencia se desarrolla en la Legislatura donde a fines del año pasado se ha dado una discusión fuerte sobre qué tipo de ciudad y de construcción de ciudad deseamos, y cuáles son las que las corporaciones definen, que se conoció como el pacto Pro-K, y refiere al conjunto de leyes, discutidas y sancionadas a pesar de las protestas y movilizaciones que se realizaron”, señaló Baldiviezo.
El fiscal ético y popular del primer caso fue Facundo Di Filippo del Colectivo por la Igualdad y legislador con mandato cumplido. Durante su intervención describió a IRSA como “la nave insignia del capital concentrado, un pulpo que tiende lazos con los diferentes gobiernos”. Según explicó, la empresa comenzó a desarrollarse en la década del noventa cuando Eduardo Elsztain toma su control, y gracias a sus vínculos a nivel internacional consigue distintos apoyos, incluido el del millonario George Soros. Con el correr de los años, la empresa adquiere tierras en varias localidades argentinas y de Latinoamérica. Específicamente en la Ciudad de Buenos Aires, es propietaria de la mayoría de los centros comerciales más exitosos, como el Abasto, Alto Palermo, Design, DOT; también de edificios de oficinas, como la torre de Microsoft, de hoteles como el Sheraton y el Intercontinental; edificios de viviendas, torres, countrys, etc.
“El modo de operar de IRSA consiste en comprar desarrollos inmobiliarios que ya fueron iniciados por otras empresas. Siempre compra un desarrollo para el que hace la gestión otra empresa y luego aparece IRSA detrás. Es una forma sencilla de quedarse con desarrollos en los cuales no paga costos políticos de avanzar en una primera instancia”, explicó Di Filippo. 
Un ejemplo de este accionar puede verse con el proyecto Arcos Gourmet, actualmente en construcción. Se trata de una iniciativa de otra empresa que había ganado la licitación en 2002 para hacer un espacio gastronómico, luego de lo cual aparece IRSA y cambia el sentido habilitando un shopping a cielo abierto. La construcción comenzó a mediados del año pasado, sin haber obtenido permiso de demolición ni de obra: “se ve que ningún inspector del gobierno de la Ciudad pudo pasar por esa manzana para constatar que estaban haciendo un pozo que implica tres subsuelos de cocheras. Ahora estamos a la espera de que la empresa sea anoticiada por el gobierno de la Ciudad, porque los vecinos denuncian que sigue la construcción a pesar de que hay un fallo de la Justicia que declara su suspensión”, agregó el fiscal ético.
Otro ejemplo que se desarrolló durante la audiencia fue el del Buenos Aires Design: “IRSA se lo queda en la época de Carlos Grosso. Cortan a la mitad el Centro Cultural Recoleta y se quedan con la parte más vistosa del desarrollo de este shopping. Desde ese momento hasta la fecha, la empresa IRSA paga 42.000 pesos por mes por todo este shopping. Esa concesión se debería vencer este año, pero hace dos Mauricio Macri sacó un decreto donde prorrogó la concesión por cinco años más”, denunció Di Filippo.
 
Las consecuencias de IRSA en primera persona
Tras la exposición del fiscal ético, fue el turno de los testimonios de víctimas y afectados por el accionar de esta empresa. 
Osvaldo Guerrica, de Queremos Buenos Aires y Amigos del Lago de Palermo, contó la experiencia con la ex playa ferroviaria de ese barrio porteño y el proyecto Arcos Gourmet. Señaló que originalmente se trataba de un espacio zonificado como urbanización futura, que significa que no puede construirse ni modificarse nada sin que antes se debata y apruebe en la Legislatura.
Guerrica relató cómo Arcos Gourmet fue desarrollándose con la ayuda de cada uno de losgobiernos que pasaron por la Ciudad de Buenos Aires a partir de la gestión de Fernando de la Rúa. 
Desde la presentación del proyecto con Aníbal Ibarra; una disposición de reinterpretación urbanística que permitió la construcción del shopping durante el gobierno de Jorge Telerman, hasta la entrega de un certificado de aptitud ambiental de parte de la gestión de Macri y la aprobación en la Legislatura porteña en noviembre pasado del inicio de las obras que continúan llevándose adelante. “Actualmente las veredas del shopping las está haciendo el gobierno de la Ciudad, se la pagamos nosotros. Las hace la misma empresa que está construyendo el shopping pero lo paga el gobierno”, sumó como dato Guerrica.
“¿Qué nos espera a los barrios más relegados con estas trasnacionales a las que no les importa nada?”, se preguntó a su turno Luis Espinosa del Barrio Rodrigo Bueno, quien describió su experiencia con IRSA como nefasta: “surge en 1992, cuando el señor Soros adquiere 70 hectáreas de IRSA al precio vil de 21 millones dólares, y ahora quieren emprender un proyecto millonario, con una plusvalía de cuatro mil millones de dólares. Este proyecto se cayó tres veces. Empezaron con que iban a hacer pisos bajos, después edificios de cuarenta pisos y así siguieron. El tema es que de llegar a hacerse este proyecto, nosotros corremos el riesgo de inundarnos, porque se prevé un espejo de agua en el medio”. 
Espinosa explicó que junto a diversas organizaciones sociales han batallado mucho para impedir que esta iniciativa se logre: “este año se están dando cuenta del costo político de esto, porque la gente ya no come vidrio. Están entregando las tierras en la Comuna 8, Parque Roca, también por el lado de Pompeya. Están aprovechando los servicios del Metrobus en Puente La Noria, esos terrenos se han revalorizado. Lo mismo ocurre con el subte. Las empresas inmobiliarias, en este caso IRSA, se están aprovechando de todas esas tierras. Esto nos involucra y nos preguntamos qué forma de gobierno queremos más adelante en esta ciudad. Yo soy monotributista, pago renta y hay una letra chica que dice que hay un porcentaje para obras públicas, pero nosotros en los barrios relegados nunca lo vemos, tenemos las veredas y los servicios hechos un desastre. El tipo de ciudad que queremos depende también de nosotros”, reflexionó.
El arquitecto Silvio Schachter, del colectivo editorial Herramienta, afirmó que IRSA es un actor principal de un fenómeno mundial, que tiene que ver con una etapa particular del desarrollo del capitalismo y de su globalización que es la necesidad de generar a través del manejo del espacio urbano la sobreacumulación de capital: “esto se da en un doble manejo – explicó –, a través de la expansión de la flexibilización de los mercados financieros, pero también a través de la inversión en bienes no renovables. Uno de estos bienes es el suelo urbano, que es irrepetible, irreproducible, inmodificable pero es agotable. La única manera de producir tierra es en todo caso apropiándosela al río, como ha sido históricamente en la Ciudad de Buenos Aires, o densificando la ciudad y para poder hacerlo es necesario tener gobiernos cómplices que permitan una reglamentación capaz de modificar las estructuras de densidad urbana llevándolas a límites de colapso”. 
En este sentido, Schachter señaló que IRSA tiene el 23% de las acciones del Banco Hipotecario, mientras que al Estado le corresponde poco más del 40%; sin embargo todo el directorio es de la empresa constructora. 
Durante sus intervenciones, Adolfo Rossi de Amigos del Lago Pacífico se refirió a este proyecto específico además de asegurar que “toda la política urbana que se hace en este momento es para afianzar la desigualdad en la ciudad”: “en diciembre del año pasado, nosotros dijimos que no se podían entregar las tierras públicas de Palermo, Caballito y Liniers porque eso iba a agravar enormemente las inundaciones. Se están entregando las tierras públicas, y no para el plan Procrear sino simplemente para la especulación inmobiliaria. Lo de la Ciudad Deportiva de La Boca también es incomprensible, porque van a construir al lado de una generador de electricidad”. En este sentido, Rossi llamó a todos los vecinos a unirse y manifestarse, a organizarse y establecer relaciones. 
Gustavo Cañaveral, también arquitecto, detalló cómo fue la apropiación del terreno del ex Albergue Warnes por parte de la empresa IRSA, a través del supermercado Carrefour; mientras que Marcos Zelaya, del Colectivo por la Igualdad, se refirió al shopping DOT como uno de los ejemplos donde se conjuga la operatoria de IRSA en cuanto a la forma de captar y acumular terrenos, su compra de voluntades y sus presiones al poder político, además de las consecuencias sociales que esto conlleva. 

El derecho a la ciudad y la lucha conjunta
 

Jair Pérez, del Espacio Chico Méndes, afirmó que con la aprobación del paquete de leyes, conocido como Pacto Pro-K, el año pasado en la Legislatura se vio vulnerado el derecho a la ciudad: “es un concepto que abarca también temas como la calidad de vida, un ambiente sano, el derecho a la toma de decisiones, que podamos ser partícipes de la construcción de la ciudad en la que vivimos. Durante noviembre y diciembre se cercenó ese derecho para quienes vivimos en la ciudad, fue un derecho de la ciudad para las empresas, en este caso para IRSA. Durante esos meses de marcha sufrimos la represión. Está claro que estos gobiernos de turno de la Ciudad y de la Nación lo que hacen es legislar a favor de las corporaciones”, aseveró Pérez. 
Daniel Calvo del Frente Artistas del Borda y la Asamblea de Saavedra centró sus palabras en la importancia de las resistencias populares: “Es una lucha conjunta. Si no lo entendemos de esa manera seguiremos en el camino de la fragmentación. Hay que hablar de la resistencia que tenemos que oponer a estos monstruos, tenemos formas de organización, lo estamos haciendo, creemos que cuando nos tocan a uno nos tocan a todos. 
Saavedra es un barrio de clase media, de poder adquisitivo alto, que siempre menospreció a los compañeros del Barrio Mitre, hasta que la inundación del 2 de abril nos afectó a todos, tuvimos compañeros que fallecieron, entonces por primera vez vi que la gente de Saavedra salió a cortar la Avenida Cabildo, a organizarse”. 
La próxima audiencia del juicio ético y popular se llevará adelante el 19 de octubre en el Parque Centenario, contra la empresa Salvatori, encargada del mantenimiento no sólo de este parque sino de varios espacios públicos de la Ciudad de Buenos Aires. Será una nueva oportunidad para seguir conociendo los alcances de las acciones de estas corporaciones a través de los testimonios públicos de las víctimas de estas políticas que se desarrollan tanto a nivel nacional como porteño.

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